7 razones que te enamorarán de la Escocia de Outlander y que querrás venir a comprobar si existe o no

He querido recuperar un post que escribí hace un tiempo para una empresa sobre “la Escocia de Outlander”, ya que considero que es una maravillosa invitación a descubrir este vibrante país. Además cualquier excusa es buena para escribir sobre esta apasionante serie. Eso sí, he realizado algunos cambios para completarlo y que cuando acabes de leerlo solo quieras encontrarte surcando esos lugares.

 

– Viajar en el tiempo –

 

Una de las cosas que intento en todos mis tours es que la gente viaje en el tiempo. Me encanta el poder describir o explicar alguna cosa y que tú lo estés viendo y sintiendo en primera persona. Eso nos pasa con nuestra propia historia, hay veces que la más insignificante cosa te puede hacer volver atrás, a un punto en concreto, una palabra, un olor, una imagen, incluso una canción. Es increíble como una melodía puede provocar tantas sensaciones, desde que el corazón te dé un vuelco hasta que una lágrima caiga por tu mejilla y, casi sin pensarlo, tu mente se encuentre viajando a algún lugar indefinido.

Escocia es auténtica magia. Sus paisajes infinitos y sus cielos impredecibles, hacen que sea una tierra que nos invita a dejar volar nuestra imaginación a cada paso. Y, además, su historia, como te comentaba en el post con el título “Mis razones para visitar Escocia”, ha servido de inspiración para grandes películas y novelas. Y aquí es donde entra una serie que me ha atrapado: Outlander o La Forastera, la primera novela escrita por Diana Gabaldon, quien pretendía probar lo que era ser escritora histórica y ha conseguido hacernos viajar, literalmente, en el tiempo, a la vez que nos está involucrando en un intenso triángulo amoroso y nos hace sentir y ver las Highlands de una manera muy diferente.

Pero, a pesar de que a través de los libros y de la serie podemos conocer esa Escocia del s.XVIII, ¿no es mejor viajar a la Escocia del s.XXI y poder pisar esos escenarios de Outlander, que tanto nos han maravillado, en primera persona? Poder adentramos en esos rincones al son de las gaitas, o casi mejor, al son de esa banda sonora de la serie que consigue erizar toda la piel. Recorrer estos pueblos, castillos, valles, ríos, dejándonos llevar por la emoción, pero a salvo de casacas rojas o bandidos con oscuras intenciones.

Si te estás imaginando que lo que viene a continuación es una ruta específica sobre Outlander, lamento decepcionarte, porque no lo es. No digo que no lo acabe haciendo, pero por ahora ya hay posts buenísimos sobre eso como el de Angie “Ruta por los Escenarios de Outlander en Escocia”. Como siempre, mi objetivo es invitarte a soñar y, quizás, conseguir que te entre un poco de curiosidad y decidas venir ¡YA! a descubrir Escocia.

 

¿Qué es Outlander?

 

La Forastera es el primero de una serie de 8 libros que empezó a publicarse en 1991. Outlander es un viaje entre dos Escocias alejadas en el tiempo. Nada más empezar la historia te encuentras con la primera, la Escocia de 1945, justo al finalizar la II Guerra Mundial. Aquí conocemos a nuestra protagonista, Claire Randall, una enfermera de armas tomar. En la otra, es la Escocia de 1743, donde nos encontramos con Jamie Fraser, un apuesto highlander que te robará el corazón. Y, uniendo estas dos épocas, la magia de los celtas, un portal, que a través de un círculo de piedras, conduce a nuestra protagonista a un viaje que le cambiará la vida por la Escocia de los clanes, donde ya no existen las comodidades del s. XX.

Outlander min 1

La Escocia de Outlander

 

¿Y qué tiene de especial esa Escocia?, ¿Qué es lo que nos atrapa tanto y hace que no dejemos de soñar con poder pisar este lugar?, ¿qué es lo que aún puedes ver hoy en día?

 

Círculos de piedras:

Lamento desilusionarte, pero en realidad, “Craigh na Dun”, el círculo que vemos en la serie, no existe; sin embargo, por estas tierras se encuentran varios restos de estas misteriosas construcciones de las cuales se desconoce su finalidad, pero que se conservan desde el Neolítico. Se dice que podrían ser recintos funerarios o sagrados, algunas teorías barajan que pueden ser observatorios astronómicos… Sea como sea, lo que no se puede negar es que son un recuerdo de una época donde druidas, “pixies”, hadas, hechiceras, magia y misterio, convivían. Son una puerta para la imaginación, y si pisas uno de ellos no te debe extrañar que se apoderé de ti una energía que te invite a bailar a su alrededor. Si a esto unimos túnicas blancas y farolillos, serás consciente de que cualquier cosa podría pasar.

Pueblos escoceses:

Para rodar muchas escenas tenían que encontrar entornos que pudiesen hacerse pasar por pueblos del s. XVIII, y Escocia, es el mejor lugar para ello. Toda la geografía está salpicada por pequeñas aldeas que conservan estructuras de esa época. Lugares como Falkland y Culross en la Costa de Fife, son ejemplos que pueden ayudarte a hacerte una idea de cómo eran las estructuras, la organización y la forma de vida de los poblados de aquella época. Por eso, a medida que recorres estos lugares un poco apartados de las rutas más turísticas, te das cuenta que este país tiene mucho que ofrecer.

Visitar Culross es llegar a uno de esos lugares donde hace mucho, mucho tiempo atrás, el tiempo se detuvo. Es una pequeña joya, la cual tienes muy próxima a Edimburgo y de la que te puedo garantizar que no te arrepentirás si la visitas, por la belleza de sus calles y su perfecta conservación.

Edimburgo:

¡Por fin, llegó el día! Durante el mes de enero, en las calles de Edimburgo había un ambiente especial. Al pasear por la Royal Mile era habitual encontrarse a personajes que parecían recién sacados del s. XVIII. Y, esto no era de extrañar, ya que el rodaje de la tercera temporada ya había invadido la ciudad. Digo que no era de extrañar, porque la ciudad estaba esperando este momento, ya que después de haber trasladado algunos hechos, que en los libros suceden en la capital a Inverness, no podían posponerlo más y en la tercera temporada las calles de Edimburgo tenían que estar presentes. 

Edimburgo es muy fotogénica, y cualquier rincón invita a dejar volar la imaginación. A mí, una de las cosas que más me gusta hacer es explorar los muchos “closes” que hay por la ciudad. Los “closes” son los callejones típicos de Edimburgo, calles estrechas y, aunque en sus orígenes hubieran estado cerradas ahora ya son muy pocas las que se conservan como calles privadas. Pasear por ellos te garantiza descubrir rincones maravillosos que jamás habrías imaginado encontrar, como jardines secretos, vistas hacía la New Town, museos, cafeterías, hoteles, restaurantes… Así que ya sabes, cuando vengas a la ciudad, no olvides explorarlos, seguro que te sorprenderán.

Castillos:

Escocia es sinónimo de castillos, y cada cual es más fascinante. Y como no es de extrañar, en una serie ambientada en la Escocia del s. XVIII, no podían faltar. Es muy interesante ver cómo habrían sido algunas de estas construcciones que hoy en día podemos visitar vacías y/o en ruinas. A través de los ojos de Diana Gabaldón, puedes poner vida a esas salas y espacios. Realmente después de ver la serie o leer los libros, no verás de la misma manera estos lugares.

Lugares como el Castillo Balckness, Hopetoun House, Doune Castle, Midhope Castle, el Palacio de Linlithgow y el Castillo de Aberdour, entre otros, se transforman. Algunos para representar lo que quizás hubieran sido en aquella época, como Doune Castle, y otros, se han transformado en lo que habrían sido otros lugares en otros tiempos, como por ejemplo Blackness Castle, que representa lo que habría sido el fuerte de Fort William. Y para que no dejes de explorar estas zonas en tu visita a Escocia, si te animas a alquilar un coche, te dejo un mapa para que ubiques algunos de los escenarios.

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  • BLACKNESS CASTLE min 1
  • Castillo Leoch 1 min 1
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  • Midhope_Castle min
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Paisajes y entornos:

Escocia nos hace soñar a cada paso,por eso es el escenario escogido para muchas películas y series. En la Escocia de Outlander, vas a ver maravillosos parajes que te enamorarán, pero cuando vengas a verlo en primera persona, conseguirán dejarte sin aliento. Pero, además, estos escenarios son especiales porque son mucho más que un simple paisaje, pues grandes historias se esconden detrás de ellos. Lugares como El Valle de Glencoe y las Three Sisters, que se dejan ver en la primera escena del primer episodio de la serie, te hacen sentir un sobrecogimiento en el que notas que hay algo más. Cuando alguien te desvele el triste suceso que ocurrió allí tiempo atrás, entonces comprenderás por qué este escenario ha llegado a inspirar hasta una canción.

cyber monday Specials

Otro de esos lugares que te dejan sin palabras y que te transmite que ha sido el lugar donde ha ocurrido uno de los sucesos más tristes de la historia de Escocia, es el campo de batalla de Culloden, donde se desarrolló el último levantamiento jacobita y donde podemos disfrutar de algunas escenas de esta fantástica serie.

Cada escena de Outlander va a conseguir que tengas más ganas de venir, y lo que es muy bonito, es cuando reconoces los paisajes y los lugares. Quizás no puedas llegar a verlos todos, ya que algunos están un poquito escondidos, pero bien merecen un intento.

 

Cultura, tradiciones e historia:

Este país tiene una larga historia y, a cada paso, encontrarás algún lugar interesante que despertará tu curiosidad. Y, es que, seamos sinceros, seguro que más de  una vez te has preguntado eso de: “Y, ¿cómo vivirían en tal siglo?, ¿cómo sería la ciudad?, ¿qué ambiente se respiraría?… Quizás ese sea uno de los mayores atractivos del poder asomarte a uno de los momentos que más curiosidad despierta, la Escocia de los clanes.

Diana Gabaldon ha conseguido reflejar de una manera fantástica, tanto en los libros como en la serie, desde las formas de castigo hasta los juicios por brujería, pasando por las tradiciones de los clanes. No quiero desvelarte mucho, pero yo explico muchas de esas historias y ha sido muy curioso el poder verlas escenificadas. Por ejemplo, la distribución de las casas, los objetos cotidianos, la repartición de las tareas o  como se pondrían el kilt.

 

Personajes:

Para que una novela o serie no quede en el montón de una entre tantas, a parte de la historia, tienen que haber personajes con los que crees una conexión, ya sea porque te encanta la fuerte personalidad, porque te reflejes en ellos o porque sea el hombre de tus sueños. Y eso es lo que tiene Outlander, unos personajes que, en mi opinión, crean desde repulsión hasta compasión, pasando por desconfianza, admiración, amor…

Hay un momento en el que te das cuenta que te has convertido en firme seguidor de una serie, me refiero a cuando te das cuenta que estás gritando a la tele, diciendo: “¿pero por qué vas por ahí?”. Ese es el momento clave para saber que te has metido muy dentro de la historia. Cuando se consigue ese propósito: amas, odias, criticas, creas afinidad… Y eso se consigue porque los estereotipos son similares en todas las épocas y, en ocasiones te sorprendes empatizando con un personaje del s.VI o del s.XVIII. Nos has de olvidar que los celos, las traiciones, los amores pasionales, las venganzas… Todos son sentimientos atemporales, y quizás lo único que varía en cada período es la cultura y el contexto. 

Y para acabar, si no has visto la serie te recomiendo que cojas el ordenador y hagas acampada en el sofá porque no querrás volver a la realidad. Además, en cuanto llegues a Escocia te darás cuenta de que has generado un tic, el de abrazar a todas las piedras que se van cruzando por tu camino.


¿Has visto la serie?, ¿has leído los libros? No lo has leído/visto pero lo harás, sea lo que sea no te vayas sin dejar tu mensajito a bajo 🙂