50 cosas sobre mí que, probablemente, no sabías

He estado dando vueltas a cuál sería el mejor post para estrenar esta metamorfosis, en la que “Marta en Escocia” ha evolucionado y se ha transformado en “Tu guía en Escocia” y, sinceramente, no sabía cuál era el ideal, se me han ocurrido muy buenas ideas que ya iré compartiendo, pero ninguna me parecía lo suficientemente buena o digna de este momento que estoy viviendo.

Cuando ya estaba a punto de tirar la toalla y conformarme con alguna de esas ideas que iba a dejar para más adelante, apareció este reto. Sin tan siquiera pensarlo, apareció ante mí y pensé: ¿Qué mejor manera de acabar esta transformación que dándome un poquito más a conocer?

Y así me decidí a escribir: “Las 50 cosas sobre mí”. Este tipo de post lleva años dando vueltas por la red, y aunque siempre me pareció que era un tipo de artículos como muy de “cotilleo”, me parece que es la mejor manera de inaugurar esta nueva etapa.

Quizás en un futuro (o muy lejano) quieras trabajar conmigo, y ¿qué mejor manera de saber algo más sobre la persona que está detrás del teclado? 

¡Allá vamos!

1. De pequeña me encantaba que mi madre me hiciera burritos con los gajos de las mandarinas, y aún hoy en día, lo hago.

 

2. Mi “yaya” (abuela) es lo más sagrado que tengo, la quiero con toda el alma.

 

3. Mi padre, desde siempre, me ha tratado como a una igual y no como a una niña pequeña. Creo que eso me ha servido mucho para ser como soy ahora.

 

4. Mi noche favorita del año es la noche de Reyes. Recuerdo que cuando era una niña me iba a dormir muy pronto (para que vieran que eras una niña buena), después de haberles preparado algo de comer y de beber para el largo camino que tenían que recorrer hasta Oriente. A mí, me decían que apretara los puñitos y así me dormiría más rápido. Y recuerdo, apretar y apretar y dormirme y al día siguiente me despertaba y estaba el comedor lleno de regalos.

 

5. De pequeña me crié durante los veranos y los festivos en un pueblo perdido en la montaña, Gàrzola, y lo recuerdo con mucho cariño. Esas tardes paseando por la montaña; jugando a “polis y cacos” en sus calles; horas muertas en la plaza; las llamadas para ir a cenar a gritos por las ventanas. Cómo echo de menos esos ratos de felicidad y despreocupación que habíamos pasado tirados en la carretera sobre una manta viendo la lluvia de estrellas sobre nosotros. ¡suspiro!

Gárzola

6. Aprendí a ir en bicicleta muy mayor y ya fue por amor propio. Recuerdo a uno del pueblo, que no diré su nombre, que se sentaba a mirarme y me animaba diciéndome que si no me daba vergüenza ser tan mayor y no saber ir en bici…. Pues al final, aprendí, gracias a mi amiga Marissa y a su abuelo.

 

7. Parece ser que lo de ser guía ya me viene de muy pequeña. Tras un viaje, que hice con mi madre, donde íbamos con una guía, en el colegio nos preguntaron que qué queríamos disfrazarnos para Carnaval, y yo solté: “Yo me quiero disfrazar de guía”. Mi madre aún se ríe cuando recuerda la cara con la que se lo explicó la profesora.

 

8. Me pirran los calcetines, con dibujos, de colores, altos, bajos…. tengo una caja llena y me auto prohíbo comprar un par más.

 

9. Llevo 10 años y medio con Ricardo y nos conocimos por Internet. Sí, somos una pareja a la que unió la red y aunque al principio éramos el día y la noche ahora somos un eterno eclipse <3


Primer viaje juntos, Pamplona 2007

10. Me gusta comer, es una realidad y a pesar de ser consciente de que he de ponerme a dieta siempre pienso eso de que: “el lunes empiezo “

 

11.  Me encanta ver feliz a la gente, una de las cosas que más me gusta es cuando recojo a alguien en el suero puerto y veo los reencuentros de familias, amigos, parejas…Lágrimas, abrazos y esas caras iluminadas… me pasaría las horas muertas contemplando. ¡Es tan bonito!

 

12. Confieso que me gusta observar las ventanas iluminadas por las noches., Es muy curioso ver ese espacio sagrado para alguien, desde fuera… y al verlas en seguida me imagino las historias que habrá en ellas.

 

13. Tengo la manía de tocar la ropa en las tiendas, paso por los expositores y voy metiendo mano a todo.

 

14. Me muerdo las uñas, lo odio con toda el alma, pero no hay manera, lo he probado todo y lo máximo que estuve fueron 6 meses y sin darme cuenta otra vez.

 

15. Así como no puedo dejar de morderme las uñas, soy ex fumadora. Hace unos 7 años que estoy “libre de humo”.

 

16.  Me gusta sonreírle a la gente cuando se cruzan nuestras miradas en algún lugar. Aunque a veces choque a la otra persona y, en ocasiones, te aparten la mirada. Pero es mágico cuando te la devuelven.

 

17. He estudiado Historia del Arte y a pesar de haber acabado este año (2017) el Trabajo de final de grado, aún no puedo solicitar el título porque no me he sacado ningún título para acreditar el inglés. Así que ya tengo un objetivo para 2018.

 

18. Por cierto, y no es por presumir, he sacado un 9 en el TFG (Trabajo de final de grado).

 

19. Me decanté por Historia del Arte por un maravilloso profesor que tuve en el Instituto, Pep Mercader. Era fantástico y recuerdo que siempre pensaba “Seré la futura Pep”. Finalmente, no tengo madera de profesora, pero la pasión que me transmitía la intento transmitir, cada día, en mis tours.

 

20. Cuando recuerdo mi época de la ESO y del Bachillerato, tengo sentimientos contradictorios, ya que no fue de las mejores épocas debido a que era objeto de burlas y creo que eso me ha marcado mucho en mi autoestima.

 

21. Puedo decir con orgullo que soy del 86 y me he criado en la calle, los móviles no existían y tenías que llamar a las casas a “horas decentes”; cuando Internet entró en casa estaba hipermegacontrolado, 30 minutos y ya está y te pasabas media vida para que se conectara haciendo aquel ruido infernal; empecé a salir sin que hubieran móviles y tenía que llevar una moneda de 5 duros (las de 25 pesetas que tenían un agujero en medio) en el llavero “por si acaso”;  empecé a usar el móvil cuando una llamada perdida significaba la vida… qué tiempos aquellos.

 

22. Me encanta dormir, pero en cuanto abro los ojos ya no hay manera de que me quede más rato en la cama.

Mi futura reencarnación

23. No sé si es que soy “milenial” o tengo el “síndrome de Peter Pan” pero veo muy lejano el momento de tener hijos, creo que tengo un mundo entero por descubrir que me está llamando.

 

24. Mi colonia preferida es Halloween de Jesús Del Pozo creo que la llevo usando toda la vida, en alguna ocasión he usado otra pero siempre vuelvo a ella. ¡Es tan yo!

 

25. Mi color de siempre es el lila, me encanta y adoro el color púrpura del brezo florecido. Quería que el color de mi logo fuera de esa tonalidad, pero para darle algo más de vida se me fue la mano y ha quedado ese rosa que según el ordenador se ve muy rosa. Pero reconozco que ahora me encanta.

 

26. Confieso que me pasaría las horas muertas viendo vídeos de gatitos. Me encantan y creo que me desestresan, además me hacen sonreír. Sí, me encantan los gatos.

 

27. No tenemos mascotas porque bastante tenemos con cuidarnos a nosotros mismos como para tener una mascota. Pero nos encantaría tener un perro y un gato. Ricardo y yo siempre decimos que son los animales que mejor nos representan.

 

28. Tengo una incapacidad innata para cuidar plantas, por la vida de tu planta jamás dejes que me acerque a ella.

 

29. Tengo una hermana, que a pesar de no tener la misma sangre no podemos sentirnos más hermanas. Hemos crecido juntas y hemos pasado mucho, pero tengo la suerte que siempre tengo su apoyo, aunque pasemos meses sin hablar por teléfono.

Amor de hermanas <3

30. El teatro es y será mi pasión frustrada. De pequeña iba a teatro, como actividad extraescolar, y me encantaba, curiosamente era muy mala memorizando los textos y luego los improvisaba… vaya, un desastre de actriz.

 

31. Por suerte he tenido muy pocas caídas. Una de ellas fue en el cole, en el recreo nos estábamos persiguiéndonos con los compañeros y me caí al suelo. Cuando fui a levantarme un chico se tiró encima mío, yo por miedo a romperme los brazos los doblé y, literalmente, me comí el suelo. Me partí los dos dientes de delante, por eso al sonreír mis paletillas estás en forma de triángulo. Me los intentaron arreglar, pero en uno de los últimos intentos y mientras me comía un albaricoque, me volví a quedar con los trocitos en la mano. Así que ahora ya, queda como marca de la casa.

 

32. El carnet de conducir se me está resistiendo. La verdad que las veces que me lo quería sacar, nunca, era el mejor momento y siempre he acabado suspendiendo. Mi Profe de la autoescuela no lo podía entender, hacia unas prácticas muy, muy decentes y llegaba el día y me bloqueaba…. Pero ahora ya sí que no hay excusas y es otro objetivo a muy corto plazo y encima aprenderé aquí, en Escocia.

 

33. He superado dos años de ataques de ansiedad, estuve encerrada en casa sin poder salir. Es más, le decía a mi chico “Cariño, yo así no podré volver a trabajar” y, ¡mírame ahora! Me faltan horas al día para hacer todo lo que querría. Aunque sí que es verdad que, desde entonces, he reducido el nivel de autoexigencia (sí, aunque parezca mentira, antes me exigía mucho más) y me tomo las cosas con más calma.

 

34. Soy hipermegapuntual. Odio llegar tarde, me pone muy nerviosa saber que alguien me tiene que esperar. Así que siempre llego muy prontito, prefiero tomarme un café tranquilamente.

 

35. He comprobado que lo barato sale caro, bueno mejor dicho lo gratis. Con 20 años me apunté para que los estudiantes de una peluquería conocidísima practicarán los peinados de la nueva temporada. Cuando llegué había varios peinados preciosos…Salí de allí, que aún lloro cuando lo recuerdo, con el pelo súper corto por la parte de arriba, tan corto que cuando me vio mi pareja de aquel entonces, no pudo evitar reírse y decirme que parecía una pelusa. Y era verdad, tengo una foto y cada vez que la veo ¡¡¡me quiero morir!!! (No me la pidas porque esa foto morirá conmigo)

 

36. No tengo favoritos, muchas veces he intentado encontrar mi canción, mi película y mi libro favoritos y te prometo que no sabría con cuál quedarme.

 

37. Película: me quedo con cualquiera que me haga soñar y creer que siempre se encuentra una salida: Medianoche en París, Amelie, Bajo el sol de la toscana, Cartas para Julieta, Mi vida en ruinas…

 

38. Música: me gusta casi de todo, en mi móvil tengo una playlist de canciones que me ponen de buen humor y me levantan el ánimo. Por eso puedo escuchar de todo, algunas de ellas son: “I’m Gonna Be (500 Miles)” de the Proclaimer, ” la danza del fuego” de Mago de oz, “Llençat” de Lax’n’Busto, “The Skye boat song” la versión de Outlander, “Por la raja de tu falda” de Estopa, etc. Ya ves, un poco de todo.

39. Libroera una devoradora de libros, el que caía en mis manos ese que me leía. Ahora me he vuelto más perezosa o mejor dicho leo otras cosas, estoy constantemente leyendo cosas sobre Escocia para mejorar mis conocimientos sobre el país y ofrecerte lo mejor. Pero creo que aprovecharé las siguientes vacaciones para leerme un libro por placer, que hace mucho que no lo hago. Libros que me han gustado y que repetiría: En el nombre De la Rosa (Umberto Eco), Pilares de la tierra (Ken Follet), It y cujo (Stephen King), La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón), etc.

 

40. Las series, me pierden, tengo una capacidad increíble de engancharme a cualquier serie, bueno a casi cualquiera. Me encantan y vuelvo a ver, aunque sean capítulos sueltos: Lost, Los 100, Outlander, Friends, Bones, el Mentalista, Buffy caza vampiros.  Sí, soy seguidora de “La Cazadora” y lo digo encantada. Pero sí que es verdad que algunas de las más famosas no han conseguido ni que las acabe. Y confieso que me siento un poquito rara diciendo que: “No me he enganchado a Breaking Bad o a Juego de tronos”. Ala ya lo he dicho y espero que no dejes de leer por esto.

 

41. No sé si será la crisis de los 30 pero siento que tengo muchas ganas de hacer y probar cosas nuevas.

 

42. Me hipnotizan los cielos estrellados, hay algo en el universo que lo hace misterioso, hermoso e inalcanzable. Me pasaría horas contemplando las estrellas, es impresionante esa sensación que se tiene cuando no hay luz y el silencio lo rodea todo; entonces, miras hacia arriba e incluso te llegas a marear al ver esos puntitos de luz.

 

43. Me encanta la Navidad, me da igual que se diga que es puro consumismo. Me encantan las luces en las oscuras y frías noches, me encantan los árboles de navidad iluminados en las ventanas, me encanta la alegría en las caras de los niños, me chifla cantar villancicos, disfruto como una enana preparando regalos, envolviendo paquetes y pensando en cómo sorprender a los que más quiero.

 

44. Por cierto, ni se te ocurra pedirme que cante, tengo la peor voz del mundo y, ¡me encanta cantar!

 

45. Lamentablemente he viajado muy poquito y tengo una interminable lista de lugares para visitar y espero tacharlos todos.

 

46. Con el corazón en la mano y un poco de vergüenza, te digo que la ortografía no es lo mío, y aunque he mejorado muchísimo tengo dos grandes ayudas, por un lado, a mi súper hermana Clea y, por el otro, a mi mejor amiga, Sílvia, que van detrás mío corrigiendo todos mis textos.

 

47. Soy persona de inspiración. Me puedo obligar a sentarme porque quiero compartir un post contigo, y no escribo dos letras, pero de pronto estoy en el súper o haciendo cualquier cosa y me viene algo a la cabeza y tengo que soltarlo. Una vez escribí un intento de poema al despertarme de la siesta, tuve un sueño y cuando abrí los ojos necesitaba sacarlo.

 

48. Que sea una persona de inspiración no signifique que tengo talento…. jajaja muchas veces escribo cosas que me quedo para mí y mi móvil y otras, como ese poema, lo comparto y pasa sin pena ni gloria. Pero ¡qué orgullosa me siento de mí misma!

 

49. No puedo negar que cuando descubrí Escocia me enamoré profundamente y aún sigo completamente hechizada por este país. Tiene una energía especial que hace que me emocione cuando recorro sus paisajes, pero sobre todo me emociona el poder guiarte por ellos y transmitirte el amor, la emoción y la magia. Si quieres saber que hace tan mágico este país, lee mi sobre: Mis razones para viajar a Escocia.

 

50. Confieso que soy feliz, vivo en una ciudad increíble, en un país maravilloso con mi pareja y tengo el mejor trabajo del mundo. ¿Qué más puedo pedir?

Y hasta aquí estás 50 cosas sobre mi, espero que haya descubierto cosas que no sabias y quizás tenemos algunas en común. Yo tomé este reto de Cristina López de mentemprendedora.com, ¿te animas a tomar el relevo?

7 razones que te enamorarán de la Escocia de Outlander y que querrás venir a comprobar si existe o no

He querido recuperar un post que escribí hace un tiempo para una empresa sobre “la Escocia de Outlander”, ya que considero que es una maravillosa invitación a descubrir este vibrante país. Además cualquier excusa es buena para escribir sobre esta apasionante serie. Eso sí, he realizado algunos cambios para completarlo y que cuando acabes de leerlo solo quieras encontrarte surcando esos lugares.

 

– Viajar en el tiempo –

 

Una de las cosas que intento en todos mis tours es que la gente viaje en el tiempo. Me encanta el poder describir o explicar alguna cosa y que tú lo estés viendo y sintiendo en primera persona. Eso nos pasa con nuestra propia historia, hay veces que la más insignificante cosa te puede hacer volver atrás, a un punto en concreto, una palabra, un olor, una imagen, incluso una canción. Es increíble como una melodía puede provocar tantas sensaciones, desde que el corazón te dé un vuelco hasta que una lágrima caiga por tu mejilla y, casi sin pensarlo, tu mente se encuentre viajando a algún lugar indefinido.

Escocia es auténtica magia. Sus paisajes infinitos y sus cielos impredecibles, hacen que sea una tierra que nos invita a dejar volar nuestra imaginación a cada paso. Y, además, su historia, como te comentaba en el post con el título “Mis razones para visitar Escocia”, ha servido de inspiración para grandes películas y novelas. Y aquí es donde entra una serie que me ha atrapado: Outlander o La Forastera, la primera novela escrita por Diana Gabaldon, quien pretendía probar lo que era ser escritora histórica y ha conseguido hacernos viajar, literalmente, en el tiempo, a la vez que nos está involucrando en un intenso triángulo amoroso y nos hace sentir y ver las Highlands de una manera muy diferente.

Pero, a pesar de que a través de los libros y de la serie podemos conocer esa Escocia del s.XVIII, ¿no es mejor viajar a la Escocia del s.XXI y poder pisar esos escenarios de Outlander, que tanto nos han maravillado, en primera persona? Poder adentramos en esos rincones al son de las gaitas, o casi mejor, al son de esa banda sonora de la serie que consigue erizar toda la piel. Recorrer estos pueblos, castillos, valles, ríos, dejándonos llevar por la emoción, pero a salvo de casacas rojas o bandidos con oscuras intenciones.

Si te estás imaginando que lo que viene a continuación es una ruta específica sobre Outlander, lamento decepcionarte, porque no lo es. No digo que no lo acabe haciendo, pero por ahora ya hay posts buenísimos sobre eso como el de Angie “Ruta por los Escenarios de Outlander en Escocia”. Como siempre, mi objetivo es invitarte a soñar y, quizás, conseguir que te entre un poco de curiosidad y decidas venir ¡YA! a descubrir Escocia.

 

¿Qué es Outlander?

 

La Forastera es el primero de una serie de 8 libros que empezó a publicarse en 1991. Outlander es un viaje entre dos Escocias alejadas en el tiempo. Nada más empezar la historia te encuentras con la primera, la Escocia de 1945, justo al finalizar la II Guerra Mundial. Aquí conocemos a nuestra protagonista, Claire Randall, una enfermera de armas tomar. En la otra, es la Escocia de 1743, donde nos encontramos con Jamie Fraser, un apuesto highlander que te robará el corazón. Y, uniendo estas dos épocas, la magia de los celtas, un portal, que a través de un círculo de piedras, conduce a nuestra protagonista a un viaje que le cambiará la vida por la Escocia de los clanes, donde ya no existen las comodidades del s. XX.

Fotos de los protagonistas @Starz

La Escocia de Outlander

 

¿Y qué tiene de especial esa Escocia?, ¿Qué es lo que nos atrapa tanto y hace que no dejemos de soñar con poder pisar este lugar?, ¿qué es lo que aún puedes ver hoy en día?

 

Círculos de piedras:

Lamento desilusionarte, pero en realidad, “Craigh na Dun”, el círculo que vemos en la serie, no existe; sin embargo, por estas tierras se encuentran varios restos de estas misteriosas construcciones de las cuales se desconoce su finalidad, pero que se conservan desde el Neolítico. Se dice que podrían ser recintos funerarios o sagrados, algunas teorías barajan que pueden ser observatorios astronómicos… Sea como sea, lo que no se puede negar es que son un recuerdo de una época donde druidas, “pixies”, hadas, hechiceras, magia y misterio, convivían. Son una puerta para la imaginación, y si pisas uno de ellos no te debe extrañar que se apoderé de ti una energía que te invite a bailar a su alrededor. Si a esto unimos túnicas blancas y farolillos, serás consciente de que cualquier cosa podría pasar.

Pueblos escoceses:

Para rodar muchas escenas tenían que encontrar entornos que pudiesen hacerse pasar por pueblos del s. XVIII, y Escocia, es el mejor lugar para ello. Toda la geografía está salpicada por pequeñas aldeas que conservan estructuras de esa época. Lugares como Falkland y Culross en la Costa de Fife, son ejemplos que pueden ayudarte a hacerte una idea de cómo eran las estructuras, la organización y la forma de vida de los poblados de aquella época. Por eso, a medida que recorres estos lugares un poco apartados de las rutas más turísticas, te das cuenta que este país tiene mucho que ofrecer.

Visitar Culross es llegar a uno de esos lugares donde hace mucho, mucho tiempo atrás, el tiempo se detuvo. Es una pequeña joya, la cual tienes muy próxima a Edimburgo y de la que te puedo garantizar que no te arrepentirás si la visitas, por la belleza de sus calles y su perfecta conservación.

guia turismo por escocia

Mercat Cross de Culross durante el rodaje

guia turismo escocia

Culross

Mercat Cross de Culross durante el rodaje @2014Sony pictures television

Edimburgo:

¡Por fin, llegó el día! Durante el mes de enero, en las calles de Edimburgo había un ambiente especial. Al pasear por la Royal Mile era habitual encontrarse a personajes que parecían recién sacados del s. XVIII. Y, esto no era de extrañar, ya que el rodaje de la tercera temporada ya había invadido la ciudad. Digo que no era de extrañar, porque la ciudad estaba esperando este momento, ya que después de haber trasladado algunos hechos, que en los libros suceden en la capital a Inverness, no podían posponerlo más y en la tercera temporada las calles de Edimburgo tenían que estar presentes. 

Edimburgo es muy fotogénica, y cualquier rincón invita a dejar volar la imaginación. A mí, una de las cosas que más me gusta hacer es explorar los muchos “closes” que hay por la ciudad. Los “closes” son los callejones típicos de Edimburgo, calles estrechas y, aunque en sus orígenes hubieran estado cerradas ahora ya son muy pocas las que se conservan como calles privadas. Pasear por ellos te garantiza descubrir rincones maravillosos que jamás habrías imaginado encontrar, como jardines secretos, vistas hacía la New Town, museos, cafeterías, hoteles, restaurantes… Así que ya sabes, cuando vengas a la ciudad, no olvides explorarlos, seguro que te sorprenderán.


Castillos:

Escocia es sinónimo de castillos, y cada cual es más fascinante. Y como no es de extrañar, en una serie ambientada en la Escocia del s. XVIII, no podían faltar. Es muy interesante ver cómo habrían sido algunas de estas construcciones que hoy en día podemos visitar vacías y/o en ruinas. A través de los ojos de Diana Gabaldón, puedes poner vida a esas salas y espacios. Realmente después de ver la serie o leer los libros, no verás de la misma manera estos lugares.

Lugares como el Castillo Balckness, Hopetoun House, Doune Castle, Midhope Castle, el Palacio de Linlithgow y el Castillo de Aberdour, entre otros, se transforman. Algunos para representar lo que quizás hubieran sido en aquella época, como Doune Castle, y otros, se han transformado en lo que habrían sido otros lugares en otros tiempos, como por ejemplo Blackness Castle, que representa lo que habría sido el fuerte de Fort William. Y para que no dejes de explorar estas zonas en tu visita a Escocia, si te animas a alquilar un coche, te dejo un mapa para que ubiques algunos de los escenarios.


Midhope Castle @Starz

Doune Castle @Tuguiaenescocia

Blackness castle @HistoricScotland

Lallybroch @Starz

Leoch Castle  @Starz

Fort William en Outlander @Starz

Paisajes y entornos:

Escocia nos hace soñar a cada paso,por eso es el escenario escogido para muchas películas y series. En la Escocia de Outlander, vas a ver maravillosos parajes que te enamorarán, pero cuando vengas a verlo en primera persona, conseguirán dejarte sin aliento. Pero, además, estos escenarios son especiales porque son mucho más que un simple paisaje, pues grandes historias se esconden detrás de ellos. Lugares como El Valle de Glencoe y las Three Sisters, que se dejan ver en la primera escena del primer episodio de la serie, te hacen sentir un sobrecogimiento en el que notas que hay algo más. Cuando alguien te desvele el triste suceso que ocurrió allí tiempo atrás, entonces comprenderás por qué este escenario ha llegado a inspirar hasta una canción.

Threee Siters @Tuguiaenescocia

Otro de esos lugares que te dejan sin palabras y que te transmite que ha sido el lugar donde ha ocurrido uno de los sucesos más tristes de la historia de Escocia, es el campo de batalla de Culloden, donde se desarrolló el último levantamiento jacobita y donde podemos disfrutar de algunas escenas de esta fantástica serie.

Cada escena de Outlander va a conseguir que tengas más ganas de venir, y lo que es muy bonito, es cuando reconoces los paisajes y los lugares. Quizás no puedas llegar a verlos todos, ya que algunos están un poquito escondidos, pero bien merecen un intento.


 

Cultura, tradiciones e historia:

Este país tiene una larga historia y, a cada paso, encontrarás algún lugar interesante que despertará tu curiosidad. Y, es que, seamos sinceros, seguro que más de  una vez te has preguntado eso de: “Y, ¿cómo vivirían en tal siglo?, ¿cómo sería la ciudad?, ¿qué ambiente se respiraría?… Quizás ese sea uno de los mayores atractivos del poder asomarte a uno de los momentos que más curiosidad despierta, la Escocia de los clanes.

Diana Gabaldon ha conseguido reflejar de una manera fantástica, tanto en los libros como en la serie, desde las formas de castigo hasta los juicios por brujería, pasando por las tradiciones de los clanes. No quiero desvelarte mucho, pero yo explico muchas de esas historias y ha sido muy curioso el poder verlas escenificadas. Por ejemplo, la distribución de las casas, los objetos cotidianos, la repartición de las tareas o  como se pondrían el kilt.

 

Personajes:

Para que una novela o serie no quede en el montón de una entre tantas, a parte de la historia, tienen que haber personajes con los que crees una conexión, ya sea porque te encanta la fuerte personalidad, porque te reflejes en ellos o porque sea el hombre de tus sueños. Y eso es lo que tiene Outlander, unos personajes que, en mi opinión, crean desde repulsión hasta compasión, pasando por desconfianza, admiración, amor…

Hay un momento en el que te das cuenta que te has convertido en firme seguidor de una serie, me refiero a cuando te das cuenta que estás gritando a la tele, diciendo: “¿pero por qué vas por ahí?”. Ese es el momento clave para saber que te has metido muy dentro de la historia. Cuando se consigue ese propósito: amas, odias, criticas, creas afinidad… Y eso se consigue porque los estereotipos son similares en todas las épocas y, en ocasiones te sorprendes empatizando con un personaje del s.VI o del s.XVIII. Nos has de olvidar que los celos, las traiciones, los amores pasionales, las venganzas… Todos son sentimientos atemporales, y quizás lo único que varía en cada período es la cultura y el contexto. 

Algunos de los personajes de Outlander @OutlnaderSpain

Y para acabar, si no has visto la serie te recomiendo que cojas el ordenador y hagas acampada en el sofá porque no querrás volver a la realidad. Además, en cuanto llegues a Escocia te darás cuenta de que has generado un tic, el de abrazar a todas las piedras que se van cruzando por tu camino.


Por cierto, no te pierdas este vídeo que grabé en Mayo del 2017 para disfrutar de una ruta de Outlander en invierno. 


¿Has visto la serie?, ¿has leído los libros? No lo has leído/visto pero lo harás, sea lo que sea no te vayas sin dejar tu mensajito a bajo 

Apps indispensables para viajar por Escocia

– No sin mi móvil –

 

El móvil, ese objeto que al principio parecía que iba a ser una cosa más, pero que al final se ha acabado convirtiendo en una extremidad más de nuestro cuerpo; y que, además, ya no sabemos ir a ningún lado sin él. Seguro que ahora estás pensando: “¡Qué exagerada, si yo no lo uso tanto!”. Y a eso, yo te pregunto: ¿Cuándo fue la última vez que saliste de casa sin el móvil? Y, si te lo has dejado, ¿has vuelto a casa a por él? ¿Cuándo ha sido la última vez que has vuelto a casa a por el móvil? ¡Por favor, seamos sinceros!  ¡Si vamos hasta al baño con el móvil! ¿He dicho vamos? Mmm… quería decir vas, que yo esas cosas no las hago. 

Nos hemos adaptado tanto al uso del móvil que hasta podríamos decir que nuestra vida es mucho más fácil gracias a él. ¿Y sabes qué es lo que también se ha convertido en algo indispensable en nuestras vidas? Las aplicaciones. ¡Madre mía si en mi época hubiera existido el whatsapp! 

 

Si aún no eres consciente de para todo lo que usas el móvil, mira la siguiente lista: 

 

Cosas para las que usamos el móvil: 

 

  •  – Llamar por teléfono.
  • – Agenda de contactos. Nuestros abuelos se sabían hasta unos 20 teléfonos de memoria, y fijo que aún seguirán recordando algunos, pero nosotros, tristemente, ya casi ni nos sabemos el nuestro). 

  •  Mejorar tu red de contactos laborales. ¡Si ahora hasta podemos encontrar un trabajo por la red! (Linkedin)

  • – Comunicarte con los tuyos. Hay diferentes plataformas que nos permiten estar en contacto constante con la gente que no tenemos cerca, olvidando muchas veces la que tenemos delante (Facebook,  Whatsapp,  Snapchat…)

  • – Operaciones bancarias. ¿Quién podría haber imaginado que utilizaríamos el móvil para gestionar nuestra cuenta bancaria, consultar el estado de las cuentas, y realizar todo tipo de transacciones como pagos…

  • – Retocar tus fotos y compartirlas. ( Instagram, …)

  • – Leer un libro (Kindle,…). Antes el mérito no era acabar de leer un libro en tiempo récord, sino no dislocarte el hombro. Te lo digo yo, que soy de las que cargué en el bolso los Pilares de la Tierra, Harry Potter, el Señor de los Anillos, entre muchos otros.​

  • – Distracción.  Podemos pasar el rato jugando a alguno de los muchos juegos que te ofrecen las aplicaciones, pero lo que es increíble, es la cantidad de tiempo que podemos llegar a perder con aplicaciones inútiles. Si googleas “aplicaciones inútiles” te saldrá una gran cantidad de artículos como el siguiente: ¡haz clic!

 

 Pero aparte de todo esto, lo mejor de las aplicaciones es que pueden ser un gran recurso para viajar. A continuación, te voy a recomendar diferentes “apps” para que te ayuden en tu viaje por Escocia, aplicaciones útiles que te ayudaran a organizarte y a moverte por el país.

 

  

– Pero, ¿de dónde saco Internet? –

Sobre todo, y aunque vaya a sonar contradictorio, no olvides desconectar los datos del móvil, a no ser que tengas una tarifa roaming especial. Para saber qué plan tienes, consúltalo con tu compañía telefónica. Para tu tranquilidad, en casi cualquier establecimiento o local de Escocia vas a disponer de WIFI gratuito. Pero, a la que subes a las Highlands, olvídate de tener una conexión decente de Internet. Así que, todo lo que puedas necesitar, descárgalo y/o apuntalo con anterioridad.  

 

Antes se decía eso de “Preguntando se va a Roma”, yo no voy a decir que ahora “Googleando se llega Roma”, que también, pero yo soy de la vieja escuela y prefiero ir preguntando a la gente, ya que, de esta manera, puedes interactuar con los locales y ellos te descubrirán lugares maravillosos. Pero no está de más que vengas un poquito preparado, por lo que te voy a indicar las “apps” que considero necesarias para viajar por Escocia. Seguro que hay más, así que, si quieres, deja la tuya en el apartado de comentarios y podemos ampliar la lista.

 

 

– Para tus viajes en general –

 

Avión:

Para el billete: 

Seguro que ya lo habrás probado, pero si no es el caso, te recomiendo que lo hagas la próxima vez que vueles. ¿El qué? Pues llevar tu billete en el móvil. Es un muy buen sistema, ya que no tienes que andar buscando como un loco una impresora, ni se te parará el corazón cada vez que no sepas dónde has dejado el papel. Lo puedes descargar y tenerlo tanto en la aplicación de la compañía aérea con la que vayas a volar, o guardado en el móvil.

Para los horarios de los vuelos: 

Quizás, uno de los mayores miedos que tenemos a la hora de coger un vuelo, son los retrasos aéreos. Es tal la inseguridad que nos produce, que la típica reacción cuando empiezas a ver que hay un retraso, es ponerte de mal humor, empezar a resoplar imaginando lo peor. Para tener un pelín más controlado el tema, te recomiendo que tengas descargada la aplicación de la compañía aérea con la que vuelas. No digo la del aeropuerto, pues muchas veces van desincronizadas, me refiero a las aplicaciones de las propias aerolíneas, que suelen ser las más actualizadas. Te lo digo por experiencia, ya que muchas veces, cuando he esperado a grupos en el aeropuerto, ha habido retrasos y me he enterado antes desde las app de las compañías que desde la del aeropuerto.

 

 

Para movernos por las ciudades:

City Maps 2go:

Esta aplicación te ayudará a descubrir la ciudad a través de mapas que podrás descargarte y consultarlos offline. Esto último es una gran idea, ya que, como te he advertido, por las Tierras Altas la señal será, en muchos puntos, nula. Además, la aplicación te recomendará lugares, atracciones y tours para visitar. Puedes marcar tus lugares favoritos y crearte tu propia lista de sitios para visitar. Y, sobre todo, tienes opiniones de gente que ya ha visitado ese lugar, rincón, monumento, pub que te interesa, con lo que podrás acabar de decidirte. Y, por si no quieres quedarte sin tu entrada o prefieres dejarlo ya todo reservado, tienes la opción de hacer la compra online. Esta parte no la he utilizado, pero la próxima vez que salga de viaje, lo haré y ya te diré qué tal. 

Hacer la maleta:

Si eres de los que les cuesta hasta pensar en que poner en el equipaje, te traigo la solución a tus problemas: una aplicación que piensa por ti. Tú le indicas el lugar de tus vacaciones, la época del año, la duración y las actividades que vas a practicar, y te dice que es lo que te tienes que llevar. ¡Si es que ya solo falta que vengan y te hagan la maleta! Mmmm…. quizás es una posibilidad de negocio: “Preparación de maletas a domicilio”.

 

La aplicación se llama Packpoint y, aunque yo aún no la he puesto en práctica, puede llegar a ser muy, muy útil. ¿Qué por qué no la he puesto en práctica? Pues porque soy de las que se come la olla tres días antes pensando en lo que va ha poner en la maleta y, lógicamente, lo cambio todo el segundo antes. 

 

 

Traductor:

Me da igual cual, pero para mí es un básico indispensable. Conmigo siempre van Google Transtator y Wordreference. Son vitales y me han salvado de algunas muy gordas. En los dos podrás encontrar el significado de la palabra que no sepas, varias frases de ejemplo y hasta tendrás un audio para saber cómo se pronuncia. Encima, Google Translator te permite hacer una foto de algún texto que necesites traducir y lo hará al momento.

 

Y no sé si lo sabes, pero si dispones de 280€, en breve podrás disponer del super-mega-traductor-multi-lenguaje, un pinganillo que podrás llevar como si fuera un manos libres y te permitirá traducir automáticamente en diferentes lenguajes. Ten en cuenta que aún están en fase de pruebas, si quieres saber más ¡haz click!

   

Convertidor de moneda:

El cambio de moneda nos trae siempre de cabeza, por eso llevar una buena app en tu móvil, te ayudará a no pasarte del presupuesto. Cuando necesito consultar a cuánto está un tipo de moneda, suelo recurrir a Oanda, tienes las dos versiones tanto para Iphone como para Android. Por cierto, si sueles utilizar otra y crees que puede ser mejor, no dudes en dejar tu comentario abajo

  

 

 

– Apps para Escocia –

Transporte público:

 

Lothian buses: 

 Esta es la aplicación del transporte público de Edimburgo y alrededores. Te ayudará mucho para saber cómo llegar a los lugares, los horarios, las combinaciones que puedes hacer. Además, te dice cuánto tarda un autobús en llegar o si lleva retraso. Para mí, indispensable. Ah, también puedes comprar tickets a través de la app yéndote a “My tickets” o “M-tickets”. Es una opción muy útil, pues aquí se tiene que pagar el autobús con el dinero justo.

 

 

Taxis:

Quizá tu vida no dependa de esta aplicación, pero útil es un rato, ya que muchas veces, en Edimburgo te puede salir más a cuenta pillar un taxi que ir en autobús, por ejemplo, a partir de las 00:00 que es cuando empiezan los buses nocturnos y el precio del billete se encarece. Por la calle verás que constantemente pasarán muchos taxis, pero siempre hay ese momento de desesperación y, tener esta aplicación, te salvará. También puedes reservar los taxis con antelación, así, si sabes que vas a necesitar uno, te adelantas. Yo suelo utilizar dos compañías: City Cabs y Capital Cars y voy variando, eso sí, últimamente estoy utilizando el servicio de Capital Cars, pues te hacen un 20% de descuento. Estos últimos no llevan el letrero de “taxi” arriba, sino que son “pre-booked” y llevan un cartel en el lateral.

 

 

Tren:

Si te gusta viajar sin prisas, pero cómodamente sentado, mientras ves por la ventana pasar pueblos, vacas, caballos, ovejas, campos de cultivo, altas montañas, playas, y un largo etcétera, tu medio de transporte es, sin duda, el tren.

Viajar por Escocia en tren puede resultar una manera diferente de descubrir el país. Quizás no llegues hasta todos los rincones, pero aquí tienen una red bastante amplia y, al menos, para moverte entre las principales ciudades, pueblos y atracciones, te podrá servir. Con esta aplicación controlarás todos los trenes del país. Podrás consultar horarios, itinerarios, precios y hasta gestionar tu reserva. 

 

Por cierto, siempre suelen tener ofertas tipo 2×1 en entradas a diferentes recintos, para esto necesitas realizar la compra por internet y presentar el billete del tren del día en tu visita. Si quieres más información: ¡haz click! 

 

 

Que ver por Escocia:

En Edimburgo hay infinidad de cosas para visitar y seguro que, cuando llegues, ya te habrás informado a partir de alguna guía de viaje o bien con los diferentes blogs que hay en la red y espero que Tu guía en Escocia también pueda ser una de tus fuentes. Pero, además, puedes complementar la información con otras aplicaciones. A continuación te dejo algunas:

 

Historic Scotland es la empresa que se encarga de la gestión del Castillo de Edimburgo, el Castillo de Stirling, Blackness Castle, entre otros cientos de lugares. Con su aplicación, la cual está, por ahora, solo en inglés, podrás conocer los horarios de apertura, la ubicación, crear tu propio itinerario, saber los precios y comprar las entradas de los principales monumentos del país, además de tener un calendario para saber todos los eventos que se celebran.

National Trust for Scotland es la empresa que gestiona otros lugares de interés en Escocia como pueden ser el Culroos Palace, The Georgian House en Edimburgo, Inverewe gardens y Culloden, entre otros. Al igual que con Historic Scotland, su aplicación es ideal para poder gestionar tus visitas. A pesar de que la información está en inglés, verás como te sirve de gran ayuda, ya que es muy sencilla de utilizar. La primera pestaña “Place to visit” te dirige a un mapa donde puedes ubicar todos los lugares que gestionan. También te aportará horarios de apertura y precios de entrada, así como accesibilidad y datos de contacto. Lo único es que no podrás comprar las entradas con antelación, tendrá que ser in situ.

Timeline trip:

Con lo que me gustan los viajes en el tiempo, esta aplicación me parece muy interesante, eso sí, siempre y cuando te guste y te interese la historia de una ciudad. Será el complemento perfecto a cualquier visita guiada que quieras hacer por Edimburgo y, en el caso que prefieras ir por libre, te dará una gran cantidad de información sobre los diferentes sucesos que tuvieron lugar en las calles de Edimburgo en el siglo XVII.

 

 

Y hasta aquí por ahora, ya que esto va a ser un post que iré ampliando a medida que vaya descubriendo nuevas aplicaciones, no te vayas sin decirme más abajo, cuál es tu aplicación indispensable para viajar. 

Mis razones para viajar a Escocia

¿Porqué viajar a Escocia?

¿Por qué viajar a Escocia? Hay tantos motivos que me sería muy difícil quedarme solo con algunos, pero intentaré compartir contigo las que considero mis razones para viajar a Escocia.

Hay gente que hace listas para todo, para la compra, para las cosas pendientes,  de cosas para hacer,  de lo bueno y de lo malo, etc. Si te soy sincera, a pesar de que reconozco que son muy útiles, nunca he sido muy amante de hacer listas, me estresan un poquito. Pero hay unas listas de las que sí me declaro fan absoluta y esas son las recopilaciones de cosas, vaya lo que se llaman “Los Top 10”.

Creo que la mejor manera para decirte porqué has de venir a Escocia es creando mi propia lista. Espero que con ella te decidas a viajar a Escocia si aún no lo has hecho.

Pensando en como hacerlo una de las grandes dudas ha sido con el número perfecto de razones que te voy a dar, así que al final me he decantado por no poner ninguno. Considero que al utilizar un número me estaba limitando, así que te voy a dar mis razones, las que sean, de porqué venir a Escocia. 

Además en este caso el orden del factor no altera el producto así que no he seguido ningún orden, tal y como me iban saliendo así las iba poniendo.

 

1. Paisaje:

Al llegar a Escocia una de las primeras cosas que nos enamoran son los paisaje. Unos paisajes que no podríamos imaginar ni en las mejores películas. Tanto si estás sólo un día en la ciudad como si puedes recorrerte Escocia vas a volver completamente fascinado y cautivado por sus entornos. 

Estas tierras están formadas, entre muchas otras cosas, por valles llenos de magia, lagos profundos y misteriosos, románticas estampas de castillos en ruinas, montañas cubiertas de nieve en invierno y de brezo el resto del año, ciudades llenas de historia y que nos regalan un paisaje urbano muy interesante, pueblecitos con cottages (que son casitas de campo) y jardines que parecen sacados de un cuento.

Esta naturaleza escocesa, solitaria y abrupta, que gracias a la despoblación ha podido conservar páramos infinitos, pastos donde ovejas y vacas pasean a la espera de que algún turista curioso les dedique una buena sesión de fotos y que con un poco de suerte les traiga algún manjar exquisito, como zanahorias. Paisajes que con tan solo verlos te roban el alma.


2. El clima:

El clima escocés tiene el mundo dividido entre los que lo aman y los que lo odian. Los amantes y defensores de este tiempo, entre los que me incluyo, nos parece muy estimulante salir de casa y no saber que tiempo va hacer.

Sinceramente, me ha sorprendido que llueve menos de lo que yo me imaginaba y que el frío y la oscuridad no me han afectado tanto como la gente me decía que pasaría.

Eso sí, nunca te puedes fiar de ese rayito de sol que te despierta por la mañana porque en 30 minutos puede haber desaparecido y tampoco puedes fiarte de esa lluvia que empieza a caer porque puede que dure o puede que no.


Reconozco que lo de tener que llevar una mochila llena de “por si” (por si llueve, por si hace frío, por si por la noche hace más frío…) es un poquito agotador. Pero, al ser guía hay días que salgo por la mañana y hasta la noche no vuelvo a casa así que al igual que mucha gente (o al menos eso espero) he acabado generando un complejo de caracol que no me lo aguanto. Siempre con la casita a cuestas.

Y por otro lado tenemos a los que lo odian y se pasan el día protestando: “Que frío que hace en este país”, “Pero si SIEMPRE llueve”, “Madre mía medio año de oscuridad (hay gente un poquito exagerada)”, etc. Pero, ¿sabes que es lo mejor del clima escocés? Disfrutarlo con el paisaje escocés.

Yo siempre digo que Escocia es maravillosa haga el tiempo que haga y es una gran verdad, cualquiera de los paisajes que podamos admirar nunca será igual. El clima escocés se encargará de hacer que cada salida, cada viaje, cada tour sea SIEMPRE diferente. Podrías ir veinte veces a la Isla de Skye que será como varias veinte islas diferentes o podrías recorrer el Lago Ness 4 veces en un mismo circuito y esas cuatro veces serían diferentes. 

3. Historia, historias y leyendas:

Desde pequeños hemos tenido referencias sobre Escocia a través de películas, historias y libros los cuales han disparado nuestra imaginación hasta limites insospechados.

Pensar en Escocia es ver un país lleno de misterio, con hombres rudos y pelirrojos con caras pintadas de azul, llevando “faldas a cuadros” y con un ligero aroma a whisky.

Películas como Bravehart o Rob Ronos dejan entre ver una interesante y turbulenta historia de Escocia en la que no faltan héroes, guerras, venganzas y sobretodo la lucha por una libertad perdida. A través de los dibujos animados vemos otra Escocia una en la que las brujas hacen de las suyas dando pócimas que transforman a madres en osos como le pasa a la princesa Mérida en Brave.

En películas más de actualidad como Trainspotting o la Parte de los ángeles podemos conocer más de cerca una Escocia donde las batallas ya no están encabezadas por ejércitos si no que la lucha más importante es la de la superación personal.


Mel Gibson caracterizado como William Wallace

Tengo que hacer una mención especial a una colección  de libros que han sido convertidos en una serie de televisión, lo cuales realmente han conseguido volver a poner Escocia en el corazón de la gente. No solo por tener un protagonista que encarna al hombre soñado, ni por tener una historia de amor que sobre pasa el mismísimo tiempo si no que ha conseguido atraparnos por el contexto histórico en el que se sitúa.

En concreto nos traslada a mediados del s.XVIII un periodo muy delicado para la cultura escocesa y ha hecho que cada vez más gente tenga curiosidad por saber más acerca de tanto de lo que pasó antes como después.

Estoy hablando, como no, de Outlander de Diana Gabaldon.

si quieres saber que tiene esta serie que te acabará cautivando no dejes de leer mi post: “7 razones que te enamorarán de la Escocia de Outlander”

Escena de Outlander

Hay más películas y libros que no he nombrado, pero con esto te puedes hacer una idea de la ilusión que se siente al poder descubrir la tierra por la que has  visto pasar infinidad de personajes, conocer más en profundidad las historias que medio conocías y descubrir auténticos errores históricos que te habías creído a pies juntillas.

Eso sí, cuando llegas y empiezas a tirar del hilo ves que esto no tiene fin: Celtas, Romanos, Vikingos, reyes y reinas, intrigas palaciegas y asesinatos, evangelización, monjes y monasterios, castillos, batallas, asedios y guerras, brujas y brujos, kelpies, hadas y pixies, fantasmas y fenómenos paranormales, simbolismo, masonería, música, tartán, colores, festivales…

¿A qué estás esperando para descubrirlas?.


4. Castillos:

Si yo te digo:

“Piensa en 4 cosas que representen Escocia”.

No se porqué hay 4 cosas que rápidamente te vendrán a la mente: whisky, gaitas, kilts y castillos.

Yo voy hacer referencia a los castillos ya que Escocia está salpicada por una gran cantidad de ellos, tanto en ruinas como “enteros”, que transforman estas tierras en un mundo de fantasía. Restos que te cautivaran y te harán sentirte pequeñito ante una naturaleza que reclama su territorio. Ante ellos podrás experimentar lo que, quizás, sentían esos artistas románticos del s.XIX, esa melancolía, esa catarsis que les hacía desear volver a lo que sería el momento de oro de esas edificaciones.

Hasta 3000 castillos se calcula que hubieron en su época de máximo esplendor, de los cuales se dice que quedan unos 1000 y se pueden visitar, aproximadamente, unos 100. Así que no estará de más incluir unos cuantos en tú ruta.

Lago ness

5. Pubs:

No podemos continuar esta lista sin hablar de pubs y es que éstos son una de las mejores razones para visitar Escocia ya que al igual que nuestros vecinos los irlandeses el pub forma parte del día a día de los escoceses. Es normal que en lugares donde el tiempo es tan inestable y que en invierno haga bastante frío todo esté relacionado con los interiores. Así que el pub es para el escocés lo que la terraza es para el español, ese lugar donde siempre disfrutamos echando un ratito de nuestro tiempo.

En escocia hay una infinidad de pubs cada uno con su estilo y sus parroquianos. Es muy habitual que cuando hables con un escocés te pregunte qué pub frecuentas ya que es una manera de saber con qué compañías o con que tipo de gente te relacionas.

Yo soy una enamorada de los pubs y no solo por las pintas o por el ambiente, lo que más me gusta de los  pubs,además del ambiente,  son sus nombres los cuales no está puestos al azar ya que muchos de ellos te cuenta una historia o tienen un significado especial,  no te pierdas está web en la que podrás descubrir la historia que hay detrás de los nombres de muchos pubs escoceses.

Es increíble todo lo que puede ocultar un nombre, puertas de salida de la ciudad, lugares donde se tomaban el último trago antes de ser ahorcados, cárceles, personajes ilustres de la ciudad…etc. Realmente es muy recomendable hacer un tour por los pubs escoceses. Una de mis historias favoritas es la de Maggie Dickson, pero esta será una historia que dejaré para otro momento o quizás coincidamos por Edimburgo y te la acabe contando en persona.

Maggie Dickson, pub ubicado en Grassmarket, Edimburgo

6. Espectáculos, celebraciones y festivales:

Cualquier excusa es buena para poder disfrutar de un buen espectáculo y en este país tenemos más de un festival o evento para cada mes del año. Celebraciones de lo más variadas que llenan de vida las ciudades y pueblos de este país.

Escocia es sinónimo de druidas y de celtas por eso no es de extrañar que algunas celebraciones tengan sus orígenes en antiquísimos ritos paganos. Dos de estas tradiciones se celebran en Edimburgo y son llevadas a cabo por el Beltane Fire Society. Una se suele celebrar entorno al 31 de Octubre para conmemorar la llegada del invierno y de la oscuridad y la otra se celebra el 30 de abril para homenajear la llegada de la primavera momento en que la luz y la vida vuelven a inundar estas tierras.

Ambas celebraciones formaban parte de lo que yo suelo llamar “la dualidad escocesa”, aquí todo tiene “dos caras” en este caso se festeja el ciclo de la vida y de la muerte, la luz y la oscuridad, el verano y el invierno,el frío y el calor, la época fértil y el momento de reposo. Durante esas noches Edimburgo se llena de magia, misticismo, figuras enmascaradas, elfos, duendes y hadas que bailan al son de tambores y rodeados de fuego.


Otro ejemplo sería, en las Islas Shetland donde, a pesar de que el origen es dudoso, tienen una curiosa manera de celebrar el final de las festividades de Navidad. A finales de enero se celebra una gran procesión vikinga con gente portando antorchas los cuales al son de cánticos acaban arrojándolas a un drakkar (barco vikingo) el cual pasa el resto de la noche ardiendo.

Otra interesante celebración se lleva a cabo a lo largo del verano en diferentes zonas de las Tierras Altas, los únicos e inolvidables Highland Games. Se reúnen diferentes equipos para participar en una serie de juegos.

Esto es una tradición que se remontaría a muchos siglos atrás cuando se utilizarían como “juegos de guerra”para descubrir a los soldados más valientes y valerosos, también se habrían utilizado para la aceptación de los mejores hombres en los clanes. Ahora, por suerte, se han suavizado bastante de lo que habrían sido en origen pero no dejan de ser menos curiosos. Hombres con kilts levantando troncos de tres metros para darles la vuelta en el cielo como si de una botella de plástico se tratara, hombretones que en equipos se intentan derribar los unos a los otros estirando una cuerda, lanzamiento de martillo, entre otras pruebas que hacen de este evento un espectáculo único el cual tiene como escenario perfecto la belleza de las Highlands escocesas.

Eso sí, quizás uno de los momentos de mayor locura que se puedes vivir en Escocia es en pleno Agostocuando en Edimburgo se concentran varios de los festivales más importantes a la vez. Música, teatro, recitales, color, vida, alegría inundad la ciudad.

En Agosto, también se celebra el Royal Military Tatto, el cual podríamos decir que es de visita obligada. Tiene lugar en un impresionante entorno la explanada del Castillo de Edimburgo donde se coloca una estructura, que es una gradería, en la que se reúnen, durante 3 semanas y media, más de 8.000 personas para disfrutar del desfile de regimientos militares de diferentes lugares del mundo. Estos desfilan junto a las bandas de música deleitándonos con performances modernas, números de baile, formaciones, etc.

Aquí te dejo un enlace para que veas una de las grabaciones del Military Tatto, el vídeo es larguito pero solo quiero que tengas una idea de lo bonito que llega a ser.

Y en Agosto no puedes faltar el Festival Internacional de Edimburgo  el cual concentra a los mejores cuerpos de danza, música, opera y teatro del mundo para que vengas a hacernos disfrutar de sus espectáculos.

Y otro festival que se celebra, también en Agosto, sería el festival alternativo el “callejero”.  Este festival es una explosión de creatividad e inspiración, y ojo al dato según su web en 2017 se celebraron un total de: 50,266 representaciones de 3.269 espectáculos en 294 lugares de la ciudad.  En este festival podrás disfrutar desde reputados artistas hasta  maravillosos e impresionantes anónimos. Es la mejor oportunidad para descubrir nuevos talentos ya que la calle se llena de gente que te reglara pequeños avances de sus representaciones.

Y todo esto sin hablar del Festival de Jazz y Blues, el Festival del libro, el Festival Internacional de la Ciencia, etc. Si quieres saber que es lo que se cuece ahora en la ciudad haz click aquí y descúbrelo.

7. Sorpresas:

  

Se que este es un concepto muy general y que además varía según lo que cada uno consideremos como una sorpresa. Pero, yo me voy a referir a sorpresa cómo ese suceso inesperado que consigue cambiarte el estado de ánimo.

Siempre digo que aunque tengas el peor día esta ciudad conseguirá hacer algo que te acabe sorprendiendo.

A pesar de que el día este lluvioso, oscuro y frío, a pesar de haberte empapado de pies a cabeza, a pesar de haberte peleado con alguien: un amigo, tu pareja o un compañero de trabajo, da igual, pase lo que pase este país siempre va a hacer algo que hará que esboces una sonrisita. Quizás no será algo muy grande pero será algo tan simbólico que cuando lo veas lo sabrás. Un rayito de sol, un arco iris en el momento precios, una puesta de sol que acaba pudiéndose ver, un niño jugando con un perro, ese pub donde descubres un gran músico, alguien que te da conversación en el bus…

Esas sorpresas son las que Escocia te da sin esperar nada a cambio, imágenes que se quedan en la retina y llegan al corazón. Momentos únicos que o lo ves o no lo ves pero que rara vez se podrán repetir.

Bueno esto ya se me ha ido de las manos, así que para acabar te voy a decir la última razón, pero no la menos importante, por la que hay que viajar a Escocia y esta es…


…Siempre vuelves…


Escocia siempre va a suponer algo importante en tu vida, y es que no deja indiferente a nadie.  

Al volver, cuando ya estás sentado en el avión, te das cuenta de que algo dentro de ti ha cambiado y sientes un pequeño vacío. No sabes que es pero en tu día a día verás que la magia escocesa se ha apoderado de ti y notarás que solo estás pensando en volver a ver estos verdes parajes, los lagos azules y los paisajes que te dejan sin habla.

Cuando veas una imagen de las Highlands o hasta la de una oveja te sacará un suspiro melancólico. Y es que esta tierra es única y aunque el clima no acaba de ser el más paradisíaco y la gastronomía no es la más impresionante, pero tiene algo que atrapa, tiene ese “no-sé-qué” que engancha.

Una vez que Escocia ha entrado dentro de ti es muy difícil sacarla, y aunque puedas pasar años sin volver en el momento que aterrices veras que esa llama NUNCA se había apagado.

Y ya por si te queda alguna duda de porque viajar a Escocia sólo te puedo dar un último consejo, a parte de decirte que sigas leyendo el blog…


Sube el volumen, relájate, disfruta y siente.

Ser guía, las dos caras de la moneda

Cosas buenas y no tan buenas de ser guía

Seguramente ya lo sabes pero soy guía local en Escocia, digo soy y no “trabajo de” porque para mí ser guía es mucho más que un trabajo. El amor por esta profesión me viene de lejos, hará como unos 10 años (madre mía que vértigo me ha dado ¡10 años!) me subí por primera vez a un autocar para hacer de guía correo.

Recuerdo que unas noches antes mi madre y yo estábamos rebuscando por toda la casa, yo nerviosa como una mala cosa y mi madre aguantando, buscábamos ese conjunto perfecto con el que me sintiera segura y diera una buena primera impresión. Al cabo de unas horas me subía a un minibús con destino el Pirineo Aragonés y Navarro.

Jamás olvidaré ese momento de coger el micro, por primera vez en mi vida, y decir: “¡Buenos días! Bienvenidos en nombre de… ” Recuerdo ese acojone y esa sensación de vacío en el estómago y recuerdo que en ese momento supe que me había “enganchado”. Te puedo garantizar que no hay nada que despierte en mí lo que siento cuando estoy en un autocar con el micro en la mano y puedo descubrir a la gente un mundo nuevo.

Seguramente ya sabes que no es oro todo lo que reluce y este trabajo es como una moneda que tiene dos caras, la buena y menos buena. No voy a decir lo peor de ser guía porque aunque sí que he vivido situaciones muy complicadas apenas las recuerdo. Soy una persona que me suelo quedar con el aprendizaje del momento más que con el suceso y por suerte las peores cosas suelen ser más bien esporádicas, eso sí, lo que te voy a compartir es con lo que tengo que convivir a diario.

Empezaré con lo menos bueno o con lo “malo” (sí, entre comillas) ya que siempre me gusta dejar lo mejor para el final, como si de un buen postre se tratara.


Lo “malo” de ser guía

 

1. Pasar muchos días fuera de casa.

Este punto yo lo aplicaría a los tours en los que estás varios días fuera de casa. Muchas veces en plena temporada alta los guías tenemos que realizar series de tours largos y apenas tenemos unas horas entre un grupo y otro para descansar. He llegado a dejar un grupo en el aeropuerto y enseguida recoger al otro.

La parte buena de este punto es que me he dado cuenta de la sorprendente capacidad de recuperación que tenemos los guías, jamás imaginé aguantar tantos días sin apenas dormir. Como suelo decir, este trabajo crea adicción y una vez empiezo puedo aguantar los tours que sean. Eso sí, cuando al final he parado me he podido pasar un día entero durmiendo.

Si tienes pareja o familia casi seguro que ésta es la peor parte porque es increíble lo mucho que te echan de menos, jajaja sí has leído bien te echan de menos. Seguro que Ricardo (mi pareja) al leer esto está pensando: “Pero que graciosilla, ya podría quedar bien y mentir un poco”. Pero él, mejor que nadie, sabe que cuando estoy en un tour tengo TANTAS cosas de las que estar pendiente que apenas tengo tiempo de echar de menos a nadie. Pero cuando le vuelvo a ver realmente pienso: “En serio, ¿cómo he podido estar tanto tiempo sin él?”.

 

2. Tener que estar todos los días al pie del cañón.

Conectando con el párrafo anterior una de las principales consecuencias de estar empalmando tours es que hay veces que llevas casi un mes estando al pie del cañón: Levantándote cada día con una sonrisa de oreja a oreja; teniendo que estar llena de energía y buen humor; respondiendo a las mismas preguntas una y otra vez; viviendo muchas veces las mismas situaciones. Al final te acabas dando cuenta de que no estás teniendo la misma paciencia que hace 3 tours.

Ahora es cuando estás pensando: “Marta, es tu trabajo y es lo que conlleva” pero, en serio, sé sincero piensa en esta semana pasada y recuerda cómo te ha ido: 

  • – ¿Has tenido algún cliente que te ha sacado un poquito de tus casillas?
  • – ¿Te has levantado todos los días con las mismas ganas de ir a trabajar?
  • – ¿Te has columpiado un poquito más de lo debido en el descanso

Pues cuando eres guía no te puedes permitir nada de eso, ya que la gente no tiene la culpa de tus cambios de ánimo, penas o preocupaciones así que tienes que dejar eso de un lado y darles cada día lo mejor de ti.

Quizás cuando solo haces visitas por la ciudad es más sencillo el poder dejar de lado los problemas durante un par de horas.

Reconozco que la gente es súper comprensiva y si hay un día en el que estás muy de bajón o te ha pasado algo realmente grave sólo has de compartirlo y el grupo te dará todo su cariño.

 

3. Muchas veces recibes las culpas de cosas que no te corresponden.

La mayoría de  veces son cosas importantes y en las que el cliente tiene razón y, en este caso, soy yo quien se está llevando la bronca cuando realmente no tengo la culpa, pero soy quien está dando la cara.

Esto es muy comprensible ya que en la preparación de un viaje se ven involucradas muchas personas. Por mucho que haya empresas que procuran hacerlo todo directamente, la comunicación y la organización no dejan de depender del factor humano y siempre hay cosas que pueden pasar:

  • – Emails que se pierden.
  • – Nombres que no aparecen.
  • – Horarios imposibles.
  • – Camas twins que acaban siendo de matrimonio.
  • -Mala información.
  • – Etc.

Y, ¿quién acaba dando la cara e  intentando calmar los ánimos?… pues una servidora.

Para que me comprendas un poquito más te voy a contar una anécdota muy tonta, pero con la que verás lo que puede pasar cuando te dan una información que no coincide con la realidad:

“Viajé a Asturias donde yo ya sabía que la comida era magnífica. En el menú que me dieron ponía que de postre habría arroz con leche, yo ya conocía el restaurante, sabía que era el mejor y que la gente salía encantadísima.

Pues imagínate todo el día, y quizás desde el día anterior, “Uy, menudo arroz con leche”, “Vais a probar el mejor arroz con leche”, “vais alucinar con el arroz con leche”, y dale con el arroz con leche.

Llega el día, todos con una emoción que flipas y cuando llega el postre les ponen flan u otra cosa por el estilo… ¡casi me muero!

Todo el mundo mirándome y sorprendidos reclamándome el arroz con leche, al preguntar que qué  había pasado me dijeron que por “h” o por “b” no lo habían podido preparar. Pues el cachondeo que tuvimos fue pequeño, pero cada vez que yo escuchaba “arroz con leche” me ponía súper roja.”

Por suerte casi todo lo que te pasa, con el tiempo, se acaba convirtiendo en una mera anécdota.

 

4. La poca paciencia de la gente.

No quiero que te ofendas, pero es verdad. Hay veces que las personas solo miran por su necesidad y no se dan cuenta de que, en ese momento, tu atención debe estar enfocada en otra prioridad.

Quizás el mejor ejemplo que puedo darte es en el momento de hacer el check inn en un hotel, es decir de repartir las llaves de las habitaciones al grupo:

A la llegada a un hotel lo que el viajero piensa es: “llaves, dejar maletas, conectarse al WIFI para avisar de que todo va bien y duda entre si descansar un poquito o ducharse hasta la hora de la cena.”

La vivencia del guía, varía un poco:

1) Llegas a un hotel y ya huele a drama, sólo hay un ascensor o como mucho dos (si los hay) y tú tienes 30 o 40 personas.

2) Coges la lista de las habitaciones y las llaves y empiezas a repartir y la locura se desencadena :

          – “Marta, no me va el Wifi”

          – “Marta, en el otro hotel no me pedía la contraseña”,

          – “Marta, ¿dónde está la piscina?”

          - “Marta, acuérdate de que nosotros vamos juntos”

          – “Marta, recuerda que he de estar en la primera planta”

          – “Marta, mi habitación que esté alejada del ascenso por el ruido”

          – “Marta, recuerda que soy vegetariana”

          – “Marta, solo hay dos ascensores y va muy lento”


3) Tú intentando repartir las llaves y contentar, a la vez, a todo el mundo:

                – “Un segundito ahora lo miramos”

                – “Sí, sí si puedo os pongo juntos”

                – “Ahora cuando acabe miramos lo del Wifi”


Como yo siempre aprendo de todo lo que me pasa, al final he acabado estableciendo prioridades y antes de bajar del bus ya lo advierto: “En cuanto bajemos u nos dirijamos a la recepción el orden será el siguiente: Primero llaves, luego WiFi y por último otras cuestiones“.  

Al final acabas estando una hora y cuando todo el mundo se ha ido y miras el reloj te das cuenta de que sólo tienes 5 minutos para subir, dejar las maletas, refrescarte y bajar a atender la cena

 

5. ¿Ducha? ¿Descanso? ¿Qué es eso?

Entiéndeme, por supuesto que nos duchamos o por la noche o por el día. Pero hay una ducha que, para mí, es la mejor del mundo, y es la que puedes darte en esa horita que te queda entre el check inn y la cena.

Hay jornadas de viaje que son largas y cuando ya llevas tiempo en la carretera al llegar al hotel necesitas esa ducha reparadora para poder refrescarte y recobrar las fuerzas. Además necesitas cambiarte de ropa, quitarte los zapatos, etc. Pero muchas veces querer no es poder. Lo siguiente es un hecho verídico, tal cual: 

” Verano del 2016, tras varios tours de 8 días seguidos estaba acabando este grupo, las dos últimas noches las pasábamos en Glasgow, así que imagínate las ganas de llegar al hotel.

Mientras yo recogía las llaves y la lista de las habitaciones tenía a todo el grupo (40 y pico personas) esperando en recepción, mejor dicho, ¡habíamos invadido toda la recepción!.

Empecé a repartir las llaves, una a una iban siendo recogidas y en menos de 10 minutos tenía el check inn listo. “¿Cómo?¿en 10 minutos?, he tenido que batir algún récord” pensé completamente sorprendida, pero a la vez muy feliz ya que una palabra apareció en mi mente: “Duuuuchaaa”. Sí me iba a poder pegar esa deseada ducha, sonreí y cuando me disponía a coger el ascensor, a mis espaldas sonó esa vocecita: “Marta, que suerte que te encuentro, tengo un problema”. A t***r por c**o la ducha, el descanso y todo.

Otro probable caso es cuando sufres “El check inn interminable”. El cual está compuesto de:

“llaves que no aparecen, nombres que no existen, twins que son de matrimonio, individuales que no aparecen, 3 nombres iguales y sin apellido, triples que no hay y te han separado a una familia con un menor…. “

A esto le sumas el ratito de resolver problemas con las claves de Wifi, consultas varias, etc. Y sin darte cuenta ya ha pasado una hora y tienes que ir a la cena y no te has podido poner ni desodorante. La gente va bajando duchadita, descansadita y tú con una cara de muerto viviente…. y siempre hay alguien que te hace la preguntita: “¿pero aún sigues aquí?” ¡Qué grande es la inocencia del viajero!


Georgia (Mi vida en ruinas) tras repartir las habitaciones en el peor hotel de Grecia

Y después de tanta queja aquí viene lo bueno, porque tengo el mejor trabajo del mundo y ahora mismo te diré el porqué.

 

Lo mejor de ser guía

 

1. Mi oficina.

Para mí tener una oficina es muy importante ya que es el lugar donde puedo concentrarme y preparar mis tours, es donde tengo el espacio necesario para pensar y crear, allí puedo contestar emails o resolver dudas que me llegan, puedo leer y ponerme al día de lo que pasa por el mundo, puedo dejar volar la imaginación y admirar o simplemente puedo disfrutar de un buen té.

Eso sí, mi oficina no tiene cuatro paredes, mi oficina no tiene aire acondicionado o calefacción, mi oficina no está en ninguna dirección, ya que mi oficina es mi casa, el pub, mi cafetería preferida, la Royal Mile, la biblioteca, el ferry, el hotel donde me alojo…

Tengo la suerte de que mi oficina es Edimburgo, es Escocia.  Cada día tengo el gran lujo de que mi ciudad es el lugar por el que voy a estar trabajando. Y te puedo garantizar que yo no cambio este escenario por nada del mundo.

 2. Visitas una y otra vez ese lugar tan maravilloso.

La gente se va, pero yo sé que la semana que viene o la siguiente temporada voy a volver a repetir la misma ruta, excursión o las mismas visitas y por si no lo sabes, recorrer Escocia, aunque lo hayas hecho infinidad de veces, siempre parece una primera vez.

Para mí hasta repetir el tour peatonal por la ciudad se convierte en algo único ya que siempre descubro algo nuevo y sorprendente: cielos impresionantes, gente curiosa que se cruza en tu camino tanto por la ciudad como en el grupo o, entre muchas otras cosas, nevadas inesperadas que te obligan a dejar de explicar y a vivir el momento. Es más, el día que te cansas de repetir lo mismo cambias la ruta y listo.

Eso sí quizás cuando me siento más privilegiada es cuando recorro las Highlands y repito una y otra vez lugares tan maravillosos como la Isla de Skye. El año pasado tuve el privilegio de hacer unos 5 tours por Escocia, es decir que cada semana iba a la Isla de Skye y cada semana disfrutaba de una isla diferente que conseguía dejarme, a mí, sin palabras.

Castillo de Eilean Donan, durante diferentes semanas de Agosto de 2016. @Tuguíaenescocia


3. Tienes una ubicación privilegiada en el autocar:

Siento decirte que los mejores asientos del autocar no son los asientos de la primera fila, esos por los que se pelea todo el mundo. No, los mejores asientos son unos a los que nadie tiene acceso a excepción de los mayores privilegiados del autocar, que somos: mi compañero al volante, el chófer, y yo.

La ubicación de nuestros asientos son un auténtico regalo. Nosotros y la carretera, la carretera y nosotros, sin que nada se nos interponga con la maravillosa Escocia, la cual te regala unas vistas impresionantes.

Hay una película que me encanta que es “Mi vida en ruinas” y trata sobre una guía turística en Grecia, hay una escena en la que el chófer le dice a ella:

Poupi (conductor): un director (de orquesta), sale y mueve su vara y las personas escuchan los sonidos más hermosos del mundo. Él escucha la música tan cerca, la siente en sus huesos. Así es como me siento yo con mi trabajo. Me siento ahí, giro el volante a un lado y al otro y delante de mí se revela una gran visión, siempre hermosa.  El paisaje está congelado, música congelada. Y, ¿sabes que es lo que más me gusta?

Georgia (guía): Que tienes los mejores asientos del lugar.

Así es como me siento yo sentada en el asiento de la guía, pero además añadiendo que mientras admiro el paisaje voy dando a conocer la historia de los lugares que vamos pasando, es decir, que ayudo a la gente a ver más allá de una montaña, un lago o una ciudad bonita. Intento hacer que comprendan lo que ven y que sepan lo que esconde.

Time-lapse de una carretera de Escocia. @Tuguiaenescocia

4. La gente.

En este trabajo cada día conozco gente nueva.

Cuando haces las visitas a la ciudad es un contacto fugaz y aunque ves que tienes delante a gente magnifica y encantadora apenas tienes tiempo de disfrutarlas. Pero cuando tienes la oportunidad de hacer una excursión de todo el día o de realizar un tour algo más largo es cuando realmente puedes disfrutar de esa gente encantadora y maravillosa que, a pesar de ser muy diferente entre ellos, todos te aportan algo bueno.

Nunca sabes con quien estás viajando y eso hace que cada tour sea una experiencia, gente que te enseña cosas, gente que te descubre nuevas formas de vida, gente que comparte contigo experiencias que jamás imaginaste, ¡es tan enriquecedor!.

Pero además tampoco sabes lo que el destino os tiene preparado. El año pasado conocí a mi mejor amiga en un tour, una gran persona que ha pasado a formar parte de mi vida y que se ha vuelto indispensable en ella. Y mira qué curioso que de las primeras cosas que hice con ella fue “quemarla por bruja”.

Verano del 2016 dando de comer a los ciervos cerca del Valle de Glencoe


5. Siempre descubro y aprendo algo nuevo.

En este trabajo siempre, siempre acabas descubriendo algo.

Es muy interesante estudiarte la historia del país a través de libros, pero con lo que más disfruto es cuando alguien te aporta esa pregunta que jamás te habías planteado. Realmente el momento en el que alguien te atrapa en una pregunta es un poco “tierra, trágame” pero luego siempre tienes algo que investigar y así seguir enriqueciéndote.

Además, cuando visitas algún monumento, ese momento en que la gente lo puede disfrutar a solas, aparte de ir a tomar un cafelillo, me gusta mucho hablar con los vigilantes de las salas ya que ellos te acaban descubriendo cosas que te llegan a sorprender y siempre te ayudan a ampliar tus conocimientos. Cada año suelo hacer una lista para ver lo que he de investigar en invierno. Jajajaja, si es que no tengo remedio.

Por otro lado, he de confesar que cada vez que entro en una librería he de atarme las manos o esconder la cartera. Tal y como cruzo las puertas miles de vocecitas empiezan a susurrar mi nombre “Marta…. llévame contigo hablo sobre mitología”, “No, no, llévame a mí que hablo sobre la vida en las Highlands”, “Marta, yo soy tu libro ya que sé que te encantan las tradiciones”…

Y a mí sólo me dan ganas de llorar y acogerlos a todos en mi estantería.

 

6. El transmitir sentimientos:

Como guía, una de mis funciones es relatar los episodios más importantes de la historia de un país, episodios de los que han formado parte personajes de carne y hueso y por lo tanto merecen que sean explicados con la importancia y el respeto que se merecen. Por eso, en todos mis tours, además de intentar transmitir la pasión que siento por este país, intento transmitir el  sentimiento que me genera una historia. Creo que no todas ellas pueden ser contadas de la misma manera, unas te emocionan, otras te sorprenden, otras te hacen viajar en el tiempo, hay otras que consiguen que suspires de amor y quizás otras te hagan soltar un pequeño gritito. Y ahí es donde yo intento que mientras estoy explicando la persona que está delante sienta y viva esa historia en sus propias carnes.

 

7. Esas caras que te miran pidiendo más y más.

Seguramente este punto tenga mucho que ver con el anterior, pero creo que se merece una mención especial.

Cuando estoy haciendo una visita, en la calle o en un interior y tengo a la gente delante de mí, hay veces que estoy explicando y de pronto me paro un segundo para coger aire y me doy cuenta que tengo unos 50 pares de ojos sobre mí, me miran en silencio e intuyo que me están pidiendo más. Por la expresión que ponen muchas veces sé que como deje a medias esa historia rodarán cabezas y en este caso será la ¡MÍA!

Esa sensación en los autocares no la tengo, ya que voy sentada y voy hablando por el micro por lo que realmente no eres consciente si la gente está escuchando. Es más, hay veces que está todo en silencio y me pregunto si se habrán dormido. Pero hay veces que alguien consigue sacarme de la duda de si duermen o no, por ejemplo, la siguiente anécdota me pasó en un autocar en el que estaba explicando una historia, a mí me gusta mucho jugar con los silencios. De pronto paré porque el chófer me estaba preguntando alguna cosa, realmente ni me acuerdo que era, pero me alargué en mí silencio más de lo debido y de pronto se escuchó un grito en medio del autocar: “Y, ¿QUÉ MÁS?” Cada vez que lo recuerdo no puedo evitar reírme.

 

8. El formar parte de un momento muy importante para la gente, las vacaciones.

Una de las cosas que realmente me emociona de este trabajo es que sin pretenderlo acabo formando parte de la vida de la gente. Es decir, Escocia es el destino soñado para muchos y cuando llegan a este país están completamente emocionados y allí entra en juego el guía, en este caso yo.

Tanto como si haces un tour de dos horas como si estás 8 días con ellos, voy a pasar a formar parte del recuerdo de esa gente. Voy a ser la responsable de que se enamoren más del país, la ciudad o del monumento que voy a enseñar o de que se lleven una decepción, y esto último es mucha presión.

Cuando acaba un tour y veo que la gente lo ha disfrutado, se ha emocionado y está completamente encantada, creo que no soy capaz de describir la sensación de satisfacción que me invade. Pero además cuando alguien te escribe un privado y te lo dice otra vez, o cuando llegan a casa y lo comparten en Facebook o Tripadvisor, o cuando te agregan a Facebook y tiempo después de su viaje te siguen etiquetando y te siguen diciendo miles de cosas bonitas, realmente no puedo describir el cómo me siento, agradecida, emocionada, abrumada, no lo sabría definir.

Aquí podría añadir a este punto un pequeño plus que serían los momentos que te regala la gente. En un viaje pasan muchas cosas, siempre hay mil y una anécdotas para explicar, muchas de ellas las olvidaremos, pero otras las recordaremos para siempre. Hay veces que se inmortalizarán, como este momento de dar de comer a un ciervo, fotos bajo la lluvia, pintas en el pub, fotos con boinas escocesas, o a una guía haciendo la croqueta (no me pidas ese vídeo que creo que no sé dónde está). Lo importante es que siempre que lo recordemos no podremos evitar que esa sonrisa aparezca en nuestra cara.

Ellos, sin tan siquiera pensarlo, van a pasar a formar parte de tu vida, muchas veces estarán de paso pero otras se quedarán en tus recuerdos.

Guiando en el Castillo de Stirling 2016

Guiando en el Castillo de Stirling 2016

Guiando en el Castillo de Stirling 2016



Las chicas grupo del 2016

No te vayas sin dejar huella:

Estoy casi segura que te has sentido reflejado en alguno de los puntos, ¿verdad? 

Seamos sinceros, ningún trabajo puede ser perfecto, pero sí que podemos hacer que lo malo sea menos malo. ¿Te animas a contar alguna anécdota o compartir algo bueno y algo no tan bueno de tu trabajo? 

Y sí te ha parecido interesante, no olvides compartirlo (a la izquierda tienes los botones) Hagamos que más de uno esboce una sonrisa con nuestras anécdotas 

Y Escocia llegó a nuestras vidas…

¡Hola!

Soy Marta Sanz, la persona que está detrás de Tu guía en Escocia, quiero compartir contigo el primer escrito que subí a mi primer blog “Marta en Escocia”. Sé que más que un artículo es una pequeña reflexión que me hice cuando me di cuenta que estaba empezando a ser la protagonista de mi historia. 

Con esto lo que quiero es que conozcas lo que me llevó a cambiar de país y empezar una nueva vida (junto a Ricardo) en Escocia, un país que sin saberlo nos acogería y nos abriría la mente a nuevas locuras. 

 

La vida te da sorpresas


¿Cuántas veces has escuchado eso de: “La vida te da sorpresas” o “Todo puede cambiar en un segundo”, y te has reído porque te parece mentira que las palabras sorpresa y cambio puedan estar incluidas en tu vida? Esa vida anclada en la rutina que sabes a ciencia cierta que jamás dejará de estarlo.

¿Cuántas veces has dicho eso de “A mí no me va a pasar” cuando escuchas historias de superación? Esas historias de gente que decide tomar las riendas de su vida y dar un cambio.

A lo largo de mi vida, siempre ha habido una reflexión que me ha dado que pensar: Para ser feliz tienes que superarte y en los momentos duros, en los que estás tan hundido que eres incapaz de ver la luz, tienes que tomar impulso, salir a la superficie y respirar.

Yo creo que la combinación de estas tres frases fue lo que hace dos años me ayudó a tomar la decisión de empezar una vida en un país nuevo (eso, y una pareja maravillosa que me apoya en todas mis locuras).

Llegó un momento en el que ya estaba cansada de no ser la protagonista de esas historias de nuevas vidas, cansada de pensar que era tan poco especial como para que mi vida estuviera llena de “A mi no me va a pasar”; y el colmo llegó cuando tras un par de años sumidos en la crisis, en la ansiedad y en la rutina… llegó esa frase… una frase dicha en el momento y en el lugar adecuado, una frase que me ayudó a comprender que en la empresa donde trabajaba yo era prescindible y la vida sin mi seguiría.

viajar a escocia

Sin esperarlo todo cambió

Realmente, saber qué decía esa frase es lo de menos, lo importante es lo que desencadenó: lágrimas, inseguridad, dudas, llamadas telefónicas a mis padres (¡benditos padres!), y mi amor diciendo: “¡Pues nos vamos!”.

Tras dos meses de vértigo, Escocia llegó a nuestras vidas. Apareció mágica y maravillosa, como un soplo de aire fresco, como ese paisaje sorprendente que oculta la gruesa capa de niebla.

Vivir en Escocia es una constante aventura y, más aún, si combinas país nuevo y lengua nueva con el mejor trabajo del mundo, que en mi caso es, ser guía. Un trabajo que me permite mostrar un país tan emocionante a gente que tiene ganas de conocerlo. Un trabajo que no es trabajo y que me permite ver una y otra vez estos paisajes que dejan sin aliento, aunque también tiene un cara menos agradable Con esto lo que te quiero decir es que la vida te da sorpresas y cuando te encuentras una de ellas no hay que mirar para otro lado, zambúllete de lleno y báñate en esa sorpresa.


¿Quieres saber algo más sobre mí?

Si te ha picado un poco la curiosidad sobre saber un poco más sobre mi, te recomiendo que no te pierdas estos artículos:


50 cosas sobre mí que, probablemente, no sabías

 Ser guía, las dos caras de la moneda



No te vayas sin dejar huella

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