Cómo puede cambiar tu vida en casi 3 años y medio

Escocia sigue en nuestras vidas…


Después de compartir por Facebook aquel primer post de “Y Escocia llegó a nuestras vidas”, muchos me habéis pedido saber cómo han sido estos tres años. Como imaginarás, explicarlo me podría llevar varios posts, pero me muero de ganas de hacerte un pequeño resumen sobre lo que ha ido sucediendo y como ha llegado a nuestras vidas un nuevo concepto, el nomadismo digital.

Es muy obvio, pero podemos decir con mucho orgullo que, casi 3 años y medio después, Escocia sigue en nuestras vidas, aunque, como ya te he adelantado, han sido unos años con muchos cambios, los cuales no han sido tanto físicos, sino más bien mentales y de forma de vida.

Escocia y una serie de sucesos han hecho que nuestra mente haya hecho un ¡clic!, se haya expandido y se haya llenado de nuevas opciones…

¿Quieres saber más? ¡Pues allá vamos!



Hace 3 años y casi 4 meses…


Hace 3 años y casi cuatro meses aterrizábamos en Escocia, tal y como decía en el primer post: “llegábamos con una maleta cargada de emoción y miedos”. No te voy a mentir, pero llegamos literalmente así, llenos de emoción y bastante “acojonados”. Si has hecho un cambio de país sabrás las sensaciones que causa el encontrarte que toda tu vida ha dado un giro de 360ª, que nada es como en casa y que eres incapaz de hacer con soltura hasta las tareas más sencillas como dar de alta el agua…

Ahora que lo miro con distancia, reconozco que me hubiera encantado tener vídeos de esas primeras veces intentando buscarnos la vida: la primera cita en el banco, la solicitud del Nin, las primeras entrevistas de trabajo…etc.

Pero, aunque al principio el no ser capaz de comunicarte correctamente en este tipo de situaciones puede llegar a crear mucha impotencia, estas vivencias no dejan de formar parte de un proceso de crecimiento y aprendizaje.


Experiencias que suman:


En todo este tiempo hemos vivido muchísimas cosas y poco a poco hemos ido encontrando nuestra estabilidad. Aún nos falta bastantes cosas por conseguir, pero hasta el momento no nos podemos quejar. ¿Que qué es lo que hemos conseguido? Pues:


  • Un piso del cual no nos hemos movido en todo este tiempo. Nosotros que éramos expertos en cambiar de piso cada año llevamos 3 años y pico sin empaquetar las cosas. Piensa que hasta mi padre me había llegado a decir si no estaríamos un poco obsesionados con las mudanzas.
  • Buscarnos realmente la vida sin nadie que pudiera cubrirnos las espaldas. Hay veces que cuando tenemos a la familia al lado acabamos tirando mucho de ellos. Aquí, con la distancia y siendo un país nuevo, poco podían hacer, así que estábamos solos ante el peligro, y parece que no lo hemos hecho tan mal.  
  • Personalmente, he conseguido lo más importante, volver a dedicarme a mi pasión que es guiar. Tal y como llegué una empresa me dio la oportunidad de apostar por mí, sin conocerme, y yo aposté por ellos, y aunque ahora ya no tengamos ninguna relación gracias a ellos yo estoy donde estoy.
  • A lo largo de estos años he vivido experiencias increíbles con grandes compañías como Mercat Tours, si me sigues por redes ya sabrás lo que echo de menos el poder enseñar las bóvedas, pero todo en esta vida tiene sus etapas. También hice mi incursión al mundo “free tour” y a pesar de haber conocido grandes compañeros que espero que sigamos teniendo muy buena relación, ese tipo de sistema no ha encajado conmigo… Pero, todo son experiencias que suman.


 Y, ¿eso es todo?:


¡Pues claro que no, claro que eso no es todo!

En estos más de 3 años hay algo más que ha cambiado mi vida y es que un hombre entró en ella, y no, no te asustes, porque no he cambiado a Richy, ¡jamás podría hacerlo! Pero sí que es verdad que fue a partir de conocer a Antonio G cuando un nuevo mundo se abrió ante mí y por consiguiente también ante Richy, el conocido como… “nomadismo digital”.

Sí, sé cómo suena eso, y seguramente la misma cara que has puesto fue la que puse la primera vez que escuché que se podía vivir de manera online, es decir, generando ingresos mediante internet.

Todo esto surgió a raíz de querer escribir un blog que, por si no lo sabes, esta locura de “Tu guía en Escocia” tiene un antecesor “Marta en Escocia”.

El origen con "Marta en Escocia"


Pues, como no tenía ni idea de este mundo de los blogs, decidí formarme un poco y conocí a Antonio G, de Inteligencia Viajera, un chico que hacía nada que había empezado una vuelta al mundo mientras generaba ingresos online.

Espera, espera. ¿Has leído lo que he dicho? Este chico estaba dando la vuelta al mundo mientras generaba ingresos con su ordenador.…  

Y, tras mucho meditarlo, decidí hacer una auditoria con él, y mi mundo dio un giro.


Pero… ¿qué es eso del nomadismo digital?


Podríamos resumir este concepto, el del nomadismo digital, según mis propias palabras:

“Poder vivir viajando o sin necesidad de estar en un lugar permanente, pero sin depender de un trabajo físico, es decir, mediante lo que generas de manera online ya sea con servicios o productos.”

También te dejo la definición de la Wikipedia aunque casi mejor, te voy a compartir un artículo que escribió Antonio G sobre el nomadismo digital un año después de empezar en este mundo tan revolucionario y que suena tan surrealista, nomadismo digital. Antonio G, es una persona que ha acabado revolucionando este mundo, por lo que verás que siempre piensa a lo grande.  


guias de turismo por escocia

El nomadismo digital una nueva manera de ver el mundo

¿Quiero ser nómada digital?


Cuando hablé por primera vez con Antonio G, sinceramente, me dio vértigo. Recuerdo a un chico animándome a salir y comerme el mundo y yo, lo único que era capaz de decir era: “Yo no puedo hacer eso, no sería capaz, es imposible”. Sinceramente, no sé por qué no me dio por una causa perdida.

Pero de esa auditoria salió un blog, el cual al cabo de no mucho se transformó en Tu guía en Escocia.

Al cabo de un año decidí hacer el mentoring con Antonio y no llevaba ni 3 meses cuando decidí lanzarme y establecerme por mi cuenta, es decir “despedí a mi jefe”, y ponerme por mi cuenta. Aún recuerdo el email que me envió mi madre… pero eso te lo contaré en otro momento. Estaba cansada de depender de empresas que mal pagaban o intentaban exprimir todo lo que podían de ti y encima tenías que dar las gracias.

Con esto no quiero decir que todas las empresas sean igual, pero la verdad que hasta el momento mi experiencia no había sido muy buena.

Volviendo a lo de si quiero ser nómadas digitales quizás, por ahora, no quiero ser 100% nómada digital ya que amo el contacto con la gente, pero ya sabes que, en invierno, para los guías es la peor temporada… así que… y por qué no conseguir ese equilibrio entre lo online y lo offline, y dedicarme hacer la temporada como guía y en invierno diseñar rutas desde quién sabe dónde…

Ya ves que entrar en este mundo ha supuesto que mi mente no desconecte nunca y como siempre Richy a mi lado, y también pensando en cómo conseguir depender menos de un trabajo fijo.

Con estas vistas sería difícil concentrarse, ¿verdad?

¿Qué he conseguido después de Inteligencia Viajera?:


Si te soy sincera tras la formación con Inteligencia Viajera y la END podría decirte que hasta ahora he conseguido lo siguiente:

  • Me dedico a lo que más me gusta: Si me sigues por las redes sabes lo que amo mi trabajo. Con “Tu guía en Escocia” estoy consiguiendo vivir de mi pasión, ser guía. Amo este trabajo y no me imagino haciendo otra cosa.
  • Desde que Tu guía en Escocia está activo ya he guiado a unas 366 personas por Escocia, ya sean mediante contratación directa o a través de empresas que han confiado en mis servicios. ¡Por Dios, 366 personas desde que estoy por mi cuenta! MUCHAS GRACIAS A TODOS VOSOTROS POR CONFIAR EN MI!
  • He abierto mi canal de YouTube para darte ideas y consejos para preparar tu viaje a Escocia. Cuando conocí a Antonio G, jamás pensé que sería capaz de esto, vale que por ahora es un canal muy pequeñito, pero al cual le pongo mucho cariño y pasión.
  • También me encuentras dándolo todo en redes sociales, tanto en Facebook como en Instagram, me tienes todos los días y ya te digo que me encanta.
  • Estoy nominada como “Mejor Blog de viajes” o “Mejor blog revelación” en el Concurso de Inteligencia viajera, el día 17 de septiembre sabremos los resultados. ¡Crucemos dedos! Editado el 04/10/18: Pues finalmente gané el primer premio al Mejor Blog revelación del I concurso de Inteligencia Viajera. No me ha podido hacer más ilusión, y como considero que este premio es gracias a ti y a todos los que me leéis quiero compartir la insignia 🙂
  • Y tengo la cabeza llena de ideas para este octubre, así que no te lo pierdas.

Seamos sinceros, hace 2 años, cuando conocí a Antonio G e Inteligencia viajera jamás me imaginé haciendo todo esto. Pero, ya sabes eso que dicen:

“Nunca digas nunca”


¿Quieres dar el paso?:


Si recuerdas cómo empezaba el post anterior a éste, mis frases eran “Yo no soy capaz, esa vida no es para mí, yo jamás podré hacer eso”. Pero 2 años después, con todos mis miedos e inseguridades, te digo que sí que puedo y que lo conseguiré.

Así que, si quieres empezar tu proyecto online, tienes una buena idea y no tienes ni idea de cómo llevarla para adelante, déjame que te diga que hace un año Inteligencia Viajera lanzó la “END, Escuela Nómada Digital” y, efectivamente, ahí estoy yo. Actualmente están de promoción y en breve lanzarán el training gratuito para que puedas ver cómo funciona, no te lo pierdas e inscríbete. Quién sabe a dónde te llevará este primer paso.

Ir al training gratuito de END

Y ahora qué va a pasar en Tu guía en Escocia…


Pues este septiembre acabará por todo lo alto ya que el 18 volamos para Berlín donde disfrutaremos al máximo de esta hermosa ciudad y de la boda de mi hermana. No te lo pierdas porque te lo compartiremos todo desde la segunda cuenta que tenemos para viajes fuera de Escocia Novatosxelmundo.

Y en octubre, que está a la vuelta de la esquina, tan solo te puedo decir que…


En octubre más, con Tu guía en Escocia

guia por escocia

Felicidad máxima <3

Deja tu huella...

No te vayas sin dejar tu opinión. ¿Has escuchado alguna vez esto de nomadismo digital? ¿Qué te parecería tener la posibilidad de adaptar tu trabajo a tu vida y no tu vida a tu trabajo?

¿Has pensado en iniciar tu propio proyecto? Si es así, pero estás muy perdido no te pierdas el training de la END

50 cosas sobre mí que, probablemente, no sabías

He estado dando vueltas a cuál sería el mejor post para estrenar esta metamorfosis, en la que “Marta en Escocia” ha evolucionado y se ha transformado en “Tu guía en Escocia” y, sinceramente, no sabía cuál era el ideal, se me han ocurrido muy buenas ideas que ya iré compartiendo, pero ninguna me parecía lo suficientemente buena o digna de este momento que estoy viviendo.

Cuando ya estaba a punto de tirar la toalla y conformarme con alguna de esas ideas que iba a dejar para más adelante, apareció este reto. Sin tan siquiera pensarlo, apareció ante mí y pensé: ¿Qué mejor manera de acabar esta transformación que dándome un poquito más a conocer?

Y así me decidí a escribir: “Las 50 cosas sobre mí”. Este tipo de post lleva años dando vueltas por la red, y aunque siempre me pareció que era un tipo de artículos como muy de “cotilleo”, me parece que es la mejor manera de inaugurar esta nueva etapa.

Quizás en un futuro (o muy lejano) quieras trabajar conmigo, y ¿qué mejor manera de saber algo más sobre la persona que está detrás del teclado? 

¡Allá vamos!

1. De pequeña me encantaba que mi madre me hiciera burritos con los gajos de las mandarinas, y aún hoy en día, lo hago.

 

2. Mi “yaya” (abuela) es lo más sagrado que tengo, la quiero con toda el alma.

 

3. Mi padre, desde siempre, me ha tratado como a una igual y no como a una niña pequeña. Creo que eso me ha servido mucho para ser como soy ahora.

 

4. Mi noche favorita del año es la noche de Reyes. Recuerdo que cuando era una niña me iba a dormir muy pronto (para que vieran que eras una niña buena), después de haberles preparado algo de comer y de beber para el largo camino que tenían que recorrer hasta Oriente. A mí, me decían que apretara los puñitos y así me dormiría más rápido. Y recuerdo, apretar y apretar y dormirme y al día siguiente me despertaba y estaba el comedor lleno de regalos.

 

5. De pequeña me crié durante los veranos y los festivos en un pueblo perdido en la montaña, Gàrzola, y lo recuerdo con mucho cariño. Esas tardes paseando por la montaña; jugando a “polis y cacos” en sus calles; horas muertas en la plaza; las llamadas para ir a cenar a gritos por las ventanas. Cómo echo de menos esos ratos de felicidad y despreocupación que habíamos pasado tirados en la carretera sobre una manta viendo la lluvia de estrellas sobre nosotros. ¡suspiro!

Gárzola

6. Aprendí a ir en bicicleta muy mayor y ya fue por amor propio. Recuerdo a uno del pueblo, que no diré su nombre, que se sentaba a mirarme y me animaba diciéndome que si no me daba vergüenza ser tan mayor y no saber ir en bici…. Pues al final, aprendí, gracias a mi amiga Marissa y a su abuelo.

 

7. Parece ser que lo de ser guía ya me viene de muy pequeña. Tras un viaje, que hice con mi madre, donde íbamos con una guía, en el colegio nos preguntaron que qué queríamos disfrazarnos para Carnaval, y yo solté: “Yo me quiero disfrazar de guía”. Mi madre aún se ríe cuando recuerda la cara con la que se lo explicó la profesora.

 

8. Me pirran los calcetines, con dibujos, de colores, altos, bajos…. tengo una caja llena y me auto prohíbo comprar un par más.

 

9. Llevo 10 años y medio con Ricardo y nos conocimos por Internet. Sí, somos una pareja a la que unió la red y aunque al principio éramos el día y la noche ahora somos un eterno eclipse <3


Primer viaje juntos, Pamplona 2007

10. Me gusta comer, es una realidad y a pesar de ser consciente de que he de ponerme a dieta siempre pienso eso de que: “el lunes empiezo “

 

11.  Me encanta ver feliz a la gente, una de las cosas que más me gusta es cuando recojo a alguien en el suero puerto y veo los reencuentros de familias, amigos, parejas…Lágrimas, abrazos y esas caras iluminadas… me pasaría las horas muertas contemplando. ¡Es tan bonito!

 

12. Confieso que me gusta observar las ventanas iluminadas por las noches., Es muy curioso ver ese espacio sagrado para alguien, desde fuera… y al verlas en seguida me imagino las historias que habrá en ellas.

 

13. Tengo la manía de tocar la ropa en las tiendas, paso por los expositores y voy metiendo mano a todo.

 

14. Me muerdo las uñas, lo odio con toda el alma, pero no hay manera, lo he probado todo y lo máximo que estuve fueron 6 meses y sin darme cuenta otra vez.

 

15. Así como no puedo dejar de morderme las uñas, soy ex fumadora. Hace unos 7 años que estoy “libre de humo”.

 

16.  Me gusta sonreírle a la gente cuando se cruzan nuestras miradas en algún lugar. Aunque a veces choque a la otra persona y, en ocasiones, te aparten la mirada. Pero es mágico cuando te la devuelven.

 

17. He estudiado Historia del Arte y a pesar de haber acabado este año (2017) el Trabajo de final de grado, aún no puedo solicitar el título porque no me he sacado ningún título para acreditar el inglés. Así que ya tengo un objetivo para 2018.

 

18. Por cierto, y no es por presumir, he sacado un 9 en el TFG (Trabajo de final de grado).

 

19. Me decanté por Historia del Arte por un maravilloso profesor que tuve en el Instituto, Pep Mercader. Era fantástico y recuerdo que siempre pensaba “Seré la futura Pep”. Finalmente, no tengo madera de profesora, pero la pasión que me transmitía la intento transmitir, cada día, en mis tours.

 

20. Cuando recuerdo mi época de la ESO y del Bachillerato, tengo sentimientos contradictorios, ya que no fue de las mejores épocas debido a que era objeto de burlas y creo que eso me ha marcado mucho en mi autoestima.

 

21. Puedo decir con orgullo que soy del 86 y me he criado en la calle, los móviles no existían y tenías que llamar a las casas a “horas decentes”; cuando Internet entró en casa estaba hipermegacontrolado, 30 minutos y ya está y te pasabas media vida para que se conectara haciendo aquel ruido infernal; empecé a salir sin que hubieran móviles y tenía que llevar una moneda de 5 duros (las de 25 pesetas que tenían un agujero en medio) en el llavero “por si acaso”;  empecé a usar el móvil cuando una llamada perdida significaba la vida… qué tiempos aquellos.

 

22. Me encanta dormir, pero en cuanto abro los ojos ya no hay manera de que me quede más rato en la cama.

Mi futura reencarnación

23. No sé si es que soy “milenial” o tengo el “síndrome de Peter Pan” pero veo muy lejano el momento de tener hijos, creo que tengo un mundo entero por descubrir que me está llamando.

 

24. Mi colonia preferida es Halloween de Jesús Del Pozo creo que la llevo usando toda la vida, en alguna ocasión he usado otra pero siempre vuelvo a ella. ¡Es tan yo!

 

25. Mi color de siempre es el lila, me encanta y adoro el color púrpura del brezo florecido. Quería que el color de mi logo fuera de esa tonalidad, pero para darle algo más de vida se me fue la mano y ha quedado ese rosa que según el ordenador se ve muy rosa. Pero reconozco que ahora me encanta.

 

26. Confieso que me pasaría las horas muertas viendo vídeos de gatitos. Me encantan y creo que me desestresan, además me hacen sonreír. Sí, me encantan los gatos.

 

27. No tenemos mascotas porque bastante tenemos con cuidarnos a nosotros mismos como para tener una mascota. Pero nos encantaría tener un perro y un gato. Ricardo y yo siempre decimos que son los animales que mejor nos representan.

 

28. Tengo una incapacidad innata para cuidar plantas, por la vida de tu planta jamás dejes que me acerque a ella.

 

29. Tengo una hermana, que a pesar de no tener la misma sangre no podemos sentirnos más hermanas. Hemos crecido juntas y hemos pasado mucho, pero tengo la suerte que siempre tengo su apoyo, aunque pasemos meses sin hablar por teléfono.

Amor de hermanas <3

30. El teatro es y será mi pasión frustrada. De pequeña iba a teatro, como actividad extraescolar, y me encantaba, curiosamente era muy mala memorizando los textos y luego los improvisaba… vaya, un desastre de actriz.

 

31. Por suerte he tenido muy pocas caídas. Una de ellas fue en el cole, en el recreo nos estábamos persiguiéndonos con los compañeros y me caí al suelo. Cuando fui a levantarme un chico se tiró encima mío, yo por miedo a romperme los brazos los doblé y, literalmente, me comí el suelo. Me partí los dos dientes de delante, por eso al sonreír mis paletillas estás en forma de triángulo. Me los intentaron arreglar, pero en uno de los últimos intentos y mientras me comía un albaricoque, me volví a quedar con los trocitos en la mano. Así que ahora ya, queda como marca de la casa.

 

32. El carnet de conducir se me está resistiendo. La verdad que las veces que me lo quería sacar, nunca, era el mejor momento y siempre he acabado suspendiendo. Mi Profe de la autoescuela no lo podía entender, hacia unas prácticas muy, muy decentes y llegaba el día y me bloqueaba…. Pero ahora ya sí que no hay excusas y es otro objetivo a muy corto plazo y encima aprenderé aquí, en Escocia.

 

33. He superado dos años de ataques de ansiedad, estuve encerrada en casa sin poder salir. Es más, le decía a mi chico “Cariño, yo así no podré volver a trabajar” y, ¡mírame ahora! Me faltan horas al día para hacer todo lo que querría. Aunque sí que es verdad que, desde entonces, he reducido el nivel de autoexigencia (sí, aunque parezca mentira, antes me exigía mucho más) y me tomo las cosas con más calma.

 

34. Soy hipermegapuntual. Odio llegar tarde, me pone muy nerviosa saber que alguien me tiene que esperar. Así que siempre llego muy prontito, prefiero tomarme un café tranquilamente.

 

35. He comprobado que lo barato sale caro, bueno mejor dicho lo gratis. Con 20 años me apunté para que los estudiantes de una peluquería conocidísima practicarán los peinados de la nueva temporada. Cuando llegué había varios peinados preciosos…Salí de allí, que aún lloro cuando lo recuerdo, con el pelo súper corto por la parte de arriba, tan corto que cuando me vio mi pareja de aquel entonces, no pudo evitar reírse y decirme que parecía una pelusa. Y era verdad, tengo una foto y cada vez que la veo ¡¡¡me quiero morir!!! (No me la pidas porque esa foto morirá conmigo)

 

36. No tengo favoritos, muchas veces he intentado encontrar mi canción, mi película y mi libro favoritos y te prometo que no sabría con cuál quedarme.

 

37. Película: me quedo con cualquiera que me haga soñar y creer que siempre se encuentra una salida: Medianoche en París, Amelie, Bajo el sol de la toscana, Cartas para Julieta, Mi vida en ruinas…

 

38. Música: me gusta casi de todo, en mi móvil tengo una playlist de canciones que me ponen de buen humor y me levantan el ánimo. Por eso puedo escuchar de todo, algunas de ellas son: “I’m Gonna Be (500 Miles)” de the Proclaimer, ” la danza del fuego” de Mago de oz, “Llençat” de Lax’n’Busto, “The Skye boat song” la versión de Outlander, “Por la raja de tu falda” de Estopa, etc. Ya ves, un poco de todo.

39. Libroera una devoradora de libros, el que caía en mis manos ese que me leía. Ahora me he vuelto más perezosa o mejor dicho leo otras cosas, estoy constantemente leyendo cosas sobre Escocia para mejorar mis conocimientos sobre el país y ofrecerte lo mejor. Pero creo que aprovecharé las siguientes vacaciones para leerme un libro por placer, que hace mucho que no lo hago. Libros que me han gustado y que repetiría: En el nombre De la Rosa (Umberto Eco), Pilares de la tierra (Ken Follet), It y cujo (Stephen King), La sombra del viento (Carlos Ruiz Zafón), etc.

 

40. Las series, me pierden, tengo una capacidad increíble de engancharme a cualquier serie, bueno a casi cualquiera. Me encantan y vuelvo a ver, aunque sean capítulos sueltos: Lost, Los 100, Outlander, Friends, Bones, el Mentalista, Buffy caza vampiros.  Sí, soy seguidora de “La Cazadora” y lo digo encantada. Pero sí que es verdad que algunas de las más famosas no han conseguido ni que las acabe. Y confieso que me siento un poquito rara diciendo que: “No me he enganchado a Breaking Bad o a Juego de tronos”. Ala ya lo he dicho y espero que no dejes de leer por esto.

 

41. No sé si será la crisis de los 30 pero siento que tengo muchas ganas de hacer y probar cosas nuevas.

 

42. Me hipnotizan los cielos estrellados, hay algo en el universo que lo hace misterioso, hermoso e inalcanzable. Me pasaría horas contemplando las estrellas, es impresionante esa sensación que se tiene cuando no hay luz y el silencio lo rodea todo; entonces, miras hacia arriba e incluso te llegas a marear al ver esos puntitos de luz.

 

43. Me encanta la Navidad, me da igual que se diga que es puro consumismo. Me encantan las luces en las oscuras y frías noches, me encantan los árboles de navidad iluminados en las ventanas, me encanta la alegría en las caras de los niños, me chifla cantar villancicos, disfruto como una enana preparando regalos, envolviendo paquetes y pensando en cómo sorprender a los que más quiero.

 

44. Por cierto, ni se te ocurra pedirme que cante, tengo la peor voz del mundo y, ¡me encanta cantar!

 

45. Lamentablemente he viajado muy poquito y tengo una interminable lista de lugares para visitar y espero tacharlos todos.

 

46. Con el corazón en la mano y un poco de vergüenza, te digo que la ortografía no es lo mío, y aunque he mejorado muchísimo tengo dos grandes ayudas, por un lado, a mi súper hermana Clea y, por el otro, a mi mejor amiga, Sílvia, que van detrás mío corrigiendo todos mis textos.

 

47. Soy persona de inspiración. Me puedo obligar a sentarme porque quiero compartir un post contigo, y no escribo dos letras, pero de pronto estoy en el súper o haciendo cualquier cosa y me viene algo a la cabeza y tengo que soltarlo. Una vez escribí un intento de poema al despertarme de la siesta, tuve un sueño y cuando abrí los ojos necesitaba sacarlo.

 

48. Que sea una persona de inspiración no signifique que tengo talento…. jajaja muchas veces escribo cosas que me quedo para mí y mi móvil y otras, como ese poema, lo comparto y pasa sin pena ni gloria. Pero ¡qué orgullosa me siento de mí misma!

 

49. No puedo negar que cuando descubrí Escocia me enamoré profundamente y aún sigo completamente hechizada por este país. Tiene una energía especial que hace que me emocione cuando recorro sus paisajes, pero sobre todo me emociona el poder guiarte por ellos y transmitirte el amor, la emoción y la magia. Si quieres saber que hace tan mágico este país, lee mi sobre: Mis razones para viajar a Escocia.

 

50. Confieso que soy feliz, vivo en una ciudad increíble, en un país maravilloso con mi pareja y tengo el mejor trabajo del mundo. ¿Qué más puedo pedir?

Y hasta aquí estás 50 cosas sobre mi, espero que haya descubierto cosas que no sabias y quizás tenemos algunas en común. Yo tomé este reto de Cristina López de mentemprendedora.com, ¿te animas a tomar el relevo?

Ser guía, las dos caras de la moneda

Cosas buenas y no tan buenas de ser guía

Seguramente ya lo sabes pero soy guía local en Escocia, digo soy y no “trabajo de” porque para mí ser guía es mucho más que un trabajo. El amor por esta profesión me viene de lejos, hará como unos 10 años (madre mía que vértigo me ha dado ¡10 años!) me subí por primera vez a un autocar para hacer de guía correo.

Recuerdo que unas noches antes mi madre y yo estábamos rebuscando por toda la casa, yo nerviosa como una mala cosa y mi madre aguantando, buscábamos ese conjunto perfecto con el que me sintiera segura y diera una buena primera impresión. Al cabo de unas horas me subía a un minibús con destino el Pirineo Aragonés y Navarro.

Jamás olvidaré ese momento de coger el micro, por primera vez en mi vida, y decir: “¡Buenos días! Bienvenidos en nombre de… ” Recuerdo ese acojone y esa sensación de vacío en el estómago y recuerdo que en ese momento supe que me había “enganchado”. Te puedo garantizar que no hay nada que despierte en mí lo que siento cuando estoy en un autocar con el micro en la mano y puedo descubrir a la gente un mundo nuevo.

Seguramente ya sabes que no es oro todo lo que reluce y este trabajo es como una moneda que tiene dos caras, la buena y menos buena. No voy a decir lo peor de ser guía porque aunque sí que he vivido situaciones muy complicadas apenas las recuerdo. Soy una persona que me suelo quedar con el aprendizaje del momento más que con el suceso y por suerte las peores cosas suelen ser más bien esporádicas, eso sí, lo que te voy a compartir es con lo que tengo que convivir a diario.

Empezaré con lo menos bueno o con lo “malo” (sí, entre comillas) ya que siempre me gusta dejar lo mejor para el final, como si de un buen postre se tratara.


Lo “malo” de ser guía

 

1. Pasar muchos días fuera de casa.

Este punto yo lo aplicaría a los tours en los que estás varios días fuera de casa. Muchas veces en plena temporada alta los guías tenemos que realizar series de tours largos y apenas tenemos unas horas entre un grupo y otro para descansar. He llegado a dejar un grupo en el aeropuerto y enseguida recoger al otro.

La parte buena de este punto es que me he dado cuenta de la sorprendente capacidad de recuperación que tenemos los guías, jamás imaginé aguantar tantos días sin apenas dormir. Como suelo decir, este trabajo crea adicción y una vez empiezo puedo aguantar los tours que sean. Eso sí, cuando al final he parado me he podido pasar un día entero durmiendo.

Si tienes pareja o familia casi seguro que ésta es la peor parte porque es increíble lo mucho que te echan de menos, jajaja sí has leído bien te echan de menos. Seguro que Ricardo (mi pareja) al leer esto está pensando: “Pero que graciosilla, ya podría quedar bien y mentir un poco”. Pero él, mejor que nadie, sabe que cuando estoy en un tour tengo TANTAS cosas de las que estar pendiente que apenas tengo tiempo de echar de menos a nadie. Pero cuando le vuelvo a ver realmente pienso: “En serio, ¿cómo he podido estar tanto tiempo sin él?”.

 

2. Tener que estar todos los días al pie del cañón.

Conectando con el párrafo anterior una de las principales consecuencias de estar empalmando tours es que hay veces que llevas casi un mes estando al pie del cañón: Levantándote cada día con una sonrisa de oreja a oreja; teniendo que estar llena de energía y buen humor; respondiendo a las mismas preguntas una y otra vez; viviendo muchas veces las mismas situaciones. Al final te acabas dando cuenta de que no estás teniendo la misma paciencia que hace 3 tours.

Ahora es cuando estás pensando: “Marta, es tu trabajo y es lo que conlleva” pero, en serio, sé sincero piensa en esta semana pasada y recuerda cómo te ha ido: 

  • – ¿Has tenido algún cliente que te ha sacado un poquito de tus casillas?
  • – ¿Te has levantado todos los días con las mismas ganas de ir a trabajar?
  • – ¿Te has columpiado un poquito más de lo debido en el descanso

Pues cuando eres guía no te puedes permitir nada de eso, ya que la gente no tiene la culpa de tus cambios de ánimo, penas o preocupaciones así que tienes que dejar eso de un lado y darles cada día lo mejor de ti.

Quizás cuando solo haces visitas por la ciudad es más sencillo el poder dejar de lado los problemas durante un par de horas.

Reconozco que la gente es súper comprensiva y si hay un día en el que estás muy de bajón o te ha pasado algo realmente grave sólo has de compartirlo y el grupo te dará todo su cariño.

 

3. Muchas veces recibes las culpas de cosas que no te corresponden.

La mayoría de  veces son cosas importantes y en las que el cliente tiene razón y, en este caso, soy yo quien se está llevando la bronca cuando realmente no tengo la culpa, pero soy quien está dando la cara.

Esto es muy comprensible ya que en la preparación de un viaje se ven involucradas muchas personas. Por mucho que haya empresas que procuran hacerlo todo directamente, la comunicación y la organización no dejan de depender del factor humano y siempre hay cosas que pueden pasar:

  • – Emails que se pierden.
  • – Nombres que no aparecen.
  • – Horarios imposibles.
  • – Camas twins que acaban siendo de matrimonio.
  • -Mala información.
  • – Etc.

Y, ¿quién acaba dando la cara e  intentando calmar los ánimos?… pues una servidora.

Para que me comprendas un poquito más te voy a contar una anécdota muy tonta, pero con la que verás lo que puede pasar cuando te dan una información que no coincide con la realidad:

“Viajé a Asturias donde yo ya sabía que la comida era magnífica. En el menú que me dieron ponía que de postre habría arroz con leche, yo ya conocía el restaurante, sabía que era el mejor y que la gente salía encantadísima.

Pues imagínate todo el día, y quizás desde el día anterior, “Uy, menudo arroz con leche”, “Vais a probar el mejor arroz con leche”, “vais alucinar con el arroz con leche”, y dale con el arroz con leche.

Llega el día, todos con una emoción que flipas y cuando llega el postre les ponen flan u otra cosa por el estilo… ¡casi me muero!

Todo el mundo mirándome y sorprendidos reclamándome el arroz con leche, al preguntar que qué  había pasado me dijeron que por “h” o por “b” no lo habían podido preparar. Pues el cachondeo que tuvimos fue pequeño, pero cada vez que yo escuchaba “arroz con leche” me ponía súper roja.”

Por suerte casi todo lo que te pasa, con el tiempo, se acaba convirtiendo en una mera anécdota.

 

4. La poca paciencia de la gente.

No quiero que te ofendas, pero es verdad. Hay veces que las personas solo miran por su necesidad y no se dan cuenta de que, en ese momento, tu atención debe estar enfocada en otra prioridad.

Quizás el mejor ejemplo que puedo darte es en el momento de hacer el check inn en un hotel, es decir de repartir las llaves de las habitaciones al grupo:

A la llegada a un hotel lo que el viajero piensa es: “llaves, dejar maletas, conectarse al WIFI para avisar de que todo va bien y duda entre si descansar un poquito o ducharse hasta la hora de la cena.”

La vivencia del guía, varía un poco:

1) Llegas a un hotel y ya huele a drama, sólo hay un ascensor o como mucho dos (si los hay) y tú tienes 30 o 40 personas.

2) Coges la lista de las habitaciones y las llaves y empiezas a repartir y la locura se desencadena :

          – “Marta, no me va el Wifi”

          – “Marta, en el otro hotel no me pedía la contraseña”,

          – “Marta, ¿dónde está la piscina?”

          - “Marta, acuérdate de que nosotros vamos juntos”

          – “Marta, recuerda que he de estar en la primera planta”

          – “Marta, mi habitación que esté alejada del ascenso por el ruido”

          – “Marta, recuerda que soy vegetariana”

          – “Marta, solo hay dos ascensores y va muy lento”


3) Tú intentando repartir las llaves y contentar, a la vez, a todo el mundo:

                – “Un segundito ahora lo miramos”

                – “Sí, sí si puedo os pongo juntos”

                – “Ahora cuando acabe miramos lo del Wifi”


Como yo siempre aprendo de todo lo que me pasa, al final he acabado estableciendo prioridades y antes de bajar del bus ya lo advierto: “En cuanto bajemos u nos dirijamos a la recepción el orden será el siguiente: Primero llaves, luego WiFi y por último otras cuestiones“.  

Al final acabas estando una hora y cuando todo el mundo se ha ido y miras el reloj te das cuenta de que sólo tienes 5 minutos para subir, dejar las maletas, refrescarte y bajar a atender la cena

 

5. ¿Ducha? ¿Descanso? ¿Qué es eso?

Entiéndeme, por supuesto que nos duchamos o por la noche o por el día. Pero hay una ducha que, para mí, es la mejor del mundo, y es la que puedes darte en esa horita que te queda entre el check inn y la cena.

Hay jornadas de viaje que son largas y cuando ya llevas tiempo en la carretera al llegar al hotel necesitas esa ducha reparadora para poder refrescarte y recobrar las fuerzas. Además necesitas cambiarte de ropa, quitarte los zapatos, etc. Pero muchas veces querer no es poder. Lo siguiente es un hecho verídico, tal cual: 

” Verano del 2016, tras varios tours de 8 días seguidos estaba acabando este grupo, las dos últimas noches las pasábamos en Glasgow, así que imagínate las ganas de llegar al hotel.

Mientras yo recogía las llaves y la lista de las habitaciones tenía a todo el grupo (40 y pico personas) esperando en recepción, mejor dicho, ¡habíamos invadido toda la recepción!.

Empecé a repartir las llaves, una a una iban siendo recogidas y en menos de 10 minutos tenía el check inn listo. “¿Cómo?¿en 10 minutos?, he tenido que batir algún récord” pensé completamente sorprendida, pero a la vez muy feliz ya que una palabra apareció en mi mente: “Duuuuchaaa”. Sí me iba a poder pegar esa deseada ducha, sonreí y cuando me disponía a coger el ascensor, a mis espaldas sonó esa vocecita: “Marta, que suerte que te encuentro, tengo un problema”. A t***r por c**o la ducha, el descanso y todo.

Otro probable caso es cuando sufres “El check inn interminable”. El cual está compuesto de:

“llaves que no aparecen, nombres que no existen, twins que son de matrimonio, individuales que no aparecen, 3 nombres iguales y sin apellido, triples que no hay y te han separado a una familia con un menor…. “

A esto le sumas el ratito de resolver problemas con las claves de Wifi, consultas varias, etc. Y sin darte cuenta ya ha pasado una hora y tienes que ir a la cena y no te has podido poner ni desodorante. La gente va bajando duchadita, descansadita y tú con una cara de muerto viviente…. y siempre hay alguien que te hace la preguntita: “¿pero aún sigues aquí?” ¡Qué grande es la inocencia del viajero!


Georgia (Mi vida en ruinas) tras repartir las habitaciones en el peor hotel de Grecia

Y después de tanta queja aquí viene lo bueno, porque tengo el mejor trabajo del mundo y ahora mismo te diré el porqué.

 

Lo mejor de ser guía

 

1. Mi oficina.

Para mí tener una oficina es muy importante ya que es el lugar donde puedo concentrarme y preparar mis tours, es donde tengo el espacio necesario para pensar y crear, allí puedo contestar emails o resolver dudas que me llegan, puedo leer y ponerme al día de lo que pasa por el mundo, puedo dejar volar la imaginación y admirar o simplemente puedo disfrutar de un buen té.

Eso sí, mi oficina no tiene cuatro paredes, mi oficina no tiene aire acondicionado o calefacción, mi oficina no está en ninguna dirección, ya que mi oficina es mi casa, el pub, mi cafetería preferida, la Royal Mile, la biblioteca, el ferry, el hotel donde me alojo…

Tengo la suerte de que mi oficina es Edimburgo, es Escocia.  Cada día tengo el gran lujo de que mi ciudad es el lugar por el que voy a estar trabajando. Y te puedo garantizar que yo no cambio este escenario por nada del mundo.

 2. Visitas una y otra vez ese lugar tan maravilloso.

La gente se va, pero yo sé que la semana que viene o la siguiente temporada voy a volver a repetir la misma ruta, excursión o las mismas visitas y por si no lo sabes, recorrer Escocia, aunque lo hayas hecho infinidad de veces, siempre parece una primera vez.

Para mí hasta repetir el tour peatonal por la ciudad se convierte en algo único ya que siempre descubro algo nuevo y sorprendente: cielos impresionantes, gente curiosa que se cruza en tu camino tanto por la ciudad como en el grupo o, entre muchas otras cosas, nevadas inesperadas que te obligan a dejar de explicar y a vivir el momento. Es más, el día que te cansas de repetir lo mismo cambias la ruta y listo.

Eso sí quizás cuando me siento más privilegiada es cuando recorro las Highlands y repito una y otra vez lugares tan maravillosos como la Isla de Skye. El año pasado tuve el privilegio de hacer unos 5 tours por Escocia, es decir que cada semana iba a la Isla de Skye y cada semana disfrutaba de una isla diferente que conseguía dejarme, a mí, sin palabras.

Castillo de Eilean Donan, durante diferentes semanas de Agosto de 2016. @Tuguíaenescocia


3. Tienes una ubicación privilegiada en el autocar:

Siento decirte que los mejores asientos del autocar no son los asientos de la primera fila, esos por los que se pelea todo el mundo. No, los mejores asientos son unos a los que nadie tiene acceso a excepción de los mayores privilegiados del autocar, que somos: mi compañero al volante, el chófer, y yo.

La ubicación de nuestros asientos son un auténtico regalo. Nosotros y la carretera, la carretera y nosotros, sin que nada se nos interponga con la maravillosa Escocia, la cual te regala unas vistas impresionantes.

Hay una película que me encanta que es “Mi vida en ruinas” y trata sobre una guía turística en Grecia, hay una escena en la que el chófer le dice a ella:

Poupi (conductor): un director (de orquesta), sale y mueve su vara y las personas escuchan los sonidos más hermosos del mundo. Él escucha la música tan cerca, la siente en sus huesos. Así es como me siento yo con mi trabajo. Me siento ahí, giro el volante a un lado y al otro y delante de mí se revela una gran visión, siempre hermosa.  El paisaje está congelado, música congelada. Y, ¿sabes que es lo que más me gusta?

Georgia (guía): Que tienes los mejores asientos del lugar.

Así es como me siento yo sentada en el asiento de la guía, pero además añadiendo que mientras admiro el paisaje voy dando a conocer la historia de los lugares que vamos pasando, es decir, que ayudo a la gente a ver más allá de una montaña, un lago o una ciudad bonita. Intento hacer que comprendan lo que ven y que sepan lo que esconde.

Time-lapse de una carretera de Escocia. @Tuguiaenescocia

4. La gente.

En este trabajo cada día conozco gente nueva.

Cuando haces las visitas a la ciudad es un contacto fugaz y aunque ves que tienes delante a gente magnifica y encantadora apenas tienes tiempo de disfrutarlas. Pero cuando tienes la oportunidad de hacer una excursión de todo el día o de realizar un tour algo más largo es cuando realmente puedes disfrutar de esa gente encantadora y maravillosa que, a pesar de ser muy diferente entre ellos, todos te aportan algo bueno.

Nunca sabes con quien estás viajando y eso hace que cada tour sea una experiencia, gente que te enseña cosas, gente que te descubre nuevas formas de vida, gente que comparte contigo experiencias que jamás imaginaste, ¡es tan enriquecedor!.

Pero además tampoco sabes lo que el destino os tiene preparado. El año pasado conocí a mi mejor amiga en un tour, una gran persona que ha pasado a formar parte de mi vida y que se ha vuelto indispensable en ella. Y mira qué curioso que de las primeras cosas que hice con ella fue “quemarla por bruja”.

Verano del 2016 dando de comer a los ciervos cerca del Valle de Glencoe


5. Siempre descubro y aprendo algo nuevo.

En este trabajo siempre, siempre acabas descubriendo algo.

Es muy interesante estudiarte la historia del país a través de libros, pero con lo que más disfruto es cuando alguien te aporta esa pregunta que jamás te habías planteado. Realmente el momento en el que alguien te atrapa en una pregunta es un poco “tierra, trágame” pero luego siempre tienes algo que investigar y así seguir enriqueciéndote.

Además, cuando visitas algún monumento, ese momento en que la gente lo puede disfrutar a solas, aparte de ir a tomar un cafelillo, me gusta mucho hablar con los vigilantes de las salas ya que ellos te acaban descubriendo cosas que te llegan a sorprender y siempre te ayudan a ampliar tus conocimientos. Cada año suelo hacer una lista para ver lo que he de investigar en invierno. Jajajaja, si es que no tengo remedio.

Por otro lado, he de confesar que cada vez que entro en una librería he de atarme las manos o esconder la cartera. Tal y como cruzo las puertas miles de vocecitas empiezan a susurrar mi nombre “Marta…. llévame contigo hablo sobre mitología”, “No, no, llévame a mí que hablo sobre la vida en las Highlands”, “Marta, yo soy tu libro ya que sé que te encantan las tradiciones”…

Y a mí sólo me dan ganas de llorar y acogerlos a todos en mi estantería.

 

6. El transmitir sentimientos:

Como guía, una de mis funciones es relatar los episodios más importantes de la historia de un país, episodios de los que han formado parte personajes de carne y hueso y por lo tanto merecen que sean explicados con la importancia y el respeto que se merecen. Por eso, en todos mis tours, además de intentar transmitir la pasión que siento por este país, intento transmitir el  sentimiento que me genera una historia. Creo que no todas ellas pueden ser contadas de la misma manera, unas te emocionan, otras te sorprenden, otras te hacen viajar en el tiempo, hay otras que consiguen que suspires de amor y quizás otras te hagan soltar un pequeño gritito. Y ahí es donde yo intento que mientras estoy explicando la persona que está delante sienta y viva esa historia en sus propias carnes.

 

7. Esas caras que te miran pidiendo más y más.

Seguramente este punto tenga mucho que ver con el anterior, pero creo que se merece una mención especial.

Cuando estoy haciendo una visita, en la calle o en un interior y tengo a la gente delante de mí, hay veces que estoy explicando y de pronto me paro un segundo para coger aire y me doy cuenta que tengo unos 50 pares de ojos sobre mí, me miran en silencio e intuyo que me están pidiendo más. Por la expresión que ponen muchas veces sé que como deje a medias esa historia rodarán cabezas y en este caso será la ¡MÍA!

Esa sensación en los autocares no la tengo, ya que voy sentada y voy hablando por el micro por lo que realmente no eres consciente si la gente está escuchando. Es más, hay veces que está todo en silencio y me pregunto si se habrán dormido. Pero hay veces que alguien consigue sacarme de la duda de si duermen o no, por ejemplo, la siguiente anécdota me pasó en un autocar en el que estaba explicando una historia, a mí me gusta mucho jugar con los silencios. De pronto paré porque el chófer me estaba preguntando alguna cosa, realmente ni me acuerdo que era, pero me alargué en mí silencio más de lo debido y de pronto se escuchó un grito en medio del autocar: “Y, ¿QUÉ MÁS?” Cada vez que lo recuerdo no puedo evitar reírme.

 

8. El formar parte de un momento muy importante para la gente, las vacaciones.

Una de las cosas que realmente me emociona de este trabajo es que sin pretenderlo acabo formando parte de la vida de la gente. Es decir, Escocia es el destino soñado para muchos y cuando llegan a este país están completamente emocionados y allí entra en juego el guía, en este caso yo.

Tanto como si haces un tour de dos horas como si estás 8 días con ellos, voy a pasar a formar parte del recuerdo de esa gente. Voy a ser la responsable de que se enamoren más del país, la ciudad o del monumento que voy a enseñar o de que se lleven una decepción, y esto último es mucha presión.

Cuando acaba un tour y veo que la gente lo ha disfrutado, se ha emocionado y está completamente encantada, creo que no soy capaz de describir la sensación de satisfacción que me invade. Pero además cuando alguien te escribe un privado y te lo dice otra vez, o cuando llegan a casa y lo comparten en Facebook o Tripadvisor, o cuando te agregan a Facebook y tiempo después de su viaje te siguen etiquetando y te siguen diciendo miles de cosas bonitas, realmente no puedo describir el cómo me siento, agradecida, emocionada, abrumada, no lo sabría definir.

Aquí podría añadir a este punto un pequeño plus que serían los momentos que te regala la gente. En un viaje pasan muchas cosas, siempre hay mil y una anécdotas para explicar, muchas de ellas las olvidaremos, pero otras las recordaremos para siempre. Hay veces que se inmortalizarán, como este momento de dar de comer a un ciervo, fotos bajo la lluvia, pintas en el pub, fotos con boinas escocesas, o a una guía haciendo la croqueta (no me pidas ese vídeo que creo que no sé dónde está). Lo importante es que siempre que lo recordemos no podremos evitar que esa sonrisa aparezca en nuestra cara.

Ellos, sin tan siquiera pensarlo, van a pasar a formar parte de tu vida, muchas veces estarán de paso pero otras se quedarán en tus recuerdos.

Guiando en el Castillo de Stirling 2016

Guiando en el Castillo de Stirling 2016

Guiando en el Castillo de Stirling 2016



Las chicas grupo del 2016

No te vayas sin dejar huella:

Estoy casi segura que te has sentido reflejado en alguno de los puntos, ¿verdad? 

Seamos sinceros, ningún trabajo puede ser perfecto, pero sí que podemos hacer que lo malo sea menos malo. ¿Te animas a contar alguna anécdota o compartir algo bueno y algo no tan bueno de tu trabajo? 

Y sí te ha parecido interesante, no olvides compartirlo (a la izquierda tienes los botones) Hagamos que más de uno esboce una sonrisa con nuestras anécdotas 

Y Escocia llegó a nuestras vidas…

¡Hola!

Soy Marta Sanz, la persona que está detrás de Tu guía en Escocia, quiero compartir contigo el primer escrito que subí a mi primer blog “Marta en Escocia”. Sé que más que un artículo es una pequeña reflexión que me hice cuando me di cuenta que estaba empezando a ser la protagonista de mi historia. 

Con esto lo que quiero es que conozcas lo que me llevó a cambiar de país y empezar una nueva vida (junto a Ricardo) en Escocia, un país que sin saberlo nos acogería y nos abriría la mente a nuevas locuras. 

 

La vida te da sorpresas


¿Cuántas veces has escuchado eso de: “La vida te da sorpresas” o “Todo puede cambiar en un segundo”, y te has reído porque te parece mentira que las palabras sorpresa y cambio puedan estar incluidas en tu vida? Esa vida anclada en la rutina que sabes a ciencia cierta que jamás dejará de estarlo.

¿Cuántas veces has dicho eso de “A mí no me va a pasar” cuando escuchas historias de superación? Esas historias de gente que decide tomar las riendas de su vida y dar un cambio.

A lo largo de mi vida, siempre ha habido una reflexión que me ha dado que pensar: Para ser feliz tienes que superarte y en los momentos duros, en los que estás tan hundido que eres incapaz de ver la luz, tienes que tomar impulso, salir a la superficie y respirar.

Yo creo que la combinación de estas tres frases fue lo que hace dos años me ayudó a tomar la decisión de empezar una vida en un país nuevo (eso, y una pareja maravillosa que me apoya en todas mis locuras).

Llegó un momento en el que ya estaba cansada de no ser la protagonista de esas historias de nuevas vidas, cansada de pensar que era tan poco especial como para que mi vida estuviera llena de “A mi no me va a pasar”; y el colmo llegó cuando tras un par de años sumidos en la crisis, en la ansiedad y en la rutina… llegó esa frase… una frase dicha en el momento y en el lugar adecuado, una frase que me ayudó a comprender que en la empresa donde trabajaba yo era prescindible y la vida sin mi seguiría.

viajar a escocia

Sin esperarlo todo cambió

Realmente, saber qué decía esa frase es lo de menos, lo importante es lo que desencadenó: lágrimas, inseguridad, dudas, llamadas telefónicas a mis padres (¡benditos padres!), y mi amor diciendo: “¡Pues nos vamos!”.

Tras dos meses de vértigo, Escocia llegó a nuestras vidas. Apareció mágica y maravillosa, como un soplo de aire fresco, como ese paisaje sorprendente que oculta la gruesa capa de niebla.

Vivir en Escocia es una constante aventura y, más aún, si combinas país nuevo y lengua nueva con el mejor trabajo del mundo, que en mi caso es, ser guía. Un trabajo que me permite mostrar un país tan emocionante a gente que tiene ganas de conocerlo. Un trabajo que no es trabajo y que me permite ver una y otra vez estos paisajes que dejan sin aliento, aunque también tiene un cara menos agradable Con esto lo que te quiero decir es que la vida te da sorpresas y cuando te encuentras una de ellas no hay que mirar para otro lado, zambúllete de lleno y báñate en esa sorpresa.


¿Quieres saber algo más sobre mí?

Si te ha picado un poco la curiosidad sobre saber un poco más sobre mi, te recomiendo que no te pierdas estos artículos:


50 cosas sobre mí que, probablemente, no sabías

 Ser guía, las dos caras de la moneda



No te vayas sin dejar huella

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